El radicalismo oficial sale a defenderlo, pero desde diferentes rincones del país, con un Julio Cobos agazapado, Ernesto Sanz comenzó a recibir las facturas de su mala performance electoral. “Acá hubo una estrategia, no para salvarlo a Ernesto Sanz, sino para fortalecer al radicalismo en términos de gobierno y territorialidad”, afirmó el puntano Walter Ceballos, uno de los hombres de mayor confianza del presidente del partido.
Ese, precisamente, es el principal argumento de un Sanz que piensa que el radicalismo ya estaba mal y que él le ha dado posibilidades de sumar más municipios, pero falló a la hora de calcular que conseguiría más provincias para la UCR y sus aliados.
Ahora, al pedido de renuncia a Ernesto Sanz por parte de un sector del radicalismo cordobés se le sumaron ayer las críticas del vicegobernador de Santa Fe, Jorge Henn, quien dijo que “la estrategia y la elección” que hizo el radicalismo “dan ganas de llorar”. Además, un Julio Cobos, ganador en las PASO mendocinas, retomó sus cuestionamientos a la conducción del partido y ya anticipó un pedido de “renovación” para diciembre, cuando Sanz termina sus dos años de mandato al frente del Comité Nacional, según destaca este jueves el diario Página/12.
Ahora aparece el mendocino Alfredo Cornejo como el único radical del país al que le fue bien. Claro que los radicales antiacuerdistas no lo van a reconocer tampoco, porque le fue bien precisamente defendiendo el acuerdo con Macri y Massa. ¿Cobos reconocería el liderazgo del futuro gobernador de Mendoza? Muchos lo dudas y anticipan que lo reclamará para sí.
El radicalismo cuenta con dirigentes en baja. Gerardo Morales en Jujuy aseguró que ganaría sumando a Massa. En Entre Ríos Atilio Benedetti tuvo que renunciar a su candidatura a gobernador porque el macrismo no le quería habilitar la boleta de presidente si incluían en el frente al peronismo anti-k. Finalmente el candidato de Cambiemos fue el ruralista macrista Alfredo De Angeli, que sacó 36 puntos, y el peronismo disidente, encabezado por Adrián Fuertes, sacó el 16 por ciento. Entre ambos hubieran superado por 8 puntos al Frente para la Victoria, que llevaba de candidato a Gustavo Bordet y acumuló 44 por ciento. En Tucumán José Cano fue humillado por los Alperovich en las PASO presidenciales en que volvieron a ratificar su poder.
Cobos, silbando bajo, lanzó en Buenos Aires: “Quedó demostrado que hubiera sido conveniente un pacto más amplio”. Estimó que a la UCR le habría servido más que Sanz acompañara a Mauricio Macri en la boleta. “A lo mejor hubiera sido más conveniente”, insistió. Pero el más virulento fue el vicegobernador de Santa Fe, Jorge Henn: “Siempre dijimos que el acuerdo de Gualeguaychú –donde se decidió el pacto con el PRO y la Coalición Cívica– constituía una alianza de centroderecha que chocaba con la visión progresista en la provincia. Dijimos que votar a Sanz era votar a Macri, y lo seguimos sosteniendo”, aseguró, quien agregó que el frente con el PRO es “la peor decisión de la historia del radicalismo”. El dirigente santafesino calificó al PRO como “un partido que lo único que representa son cuatro barrios conchetos”.