Escuchá lo que nos cuenta Santiago Montiveros, editor jefe de Política deMDZ,en el "Quincho del Mediodía" con Eduardo Ripari y Roxana Badaloni, en el 105.5 de mdzradio.com.
Después de las PASO y de las denuncias de fraude, Luis Lobos y Alejandro Abraham se reunieron y se sacaron la foto de la unidad rumbo a las elecciones generales. Esta actitud deberá tomar Marcelino Iglesias con sus pares radicales de Guaymallén para poder gobernar en paz.
Antes y después de los comicios, Iglesias lanzó fuertes críticas y acusaciones contra dos concejales de su partido: Juan Narváez y Daniel Centeno. "Arreglaron con Lobos, deberán rendir cuentas ante el partido", dijo el intendente electo y ex director de la OSEP.
Sin embargo, esta postura podría jugarle en contra a Iglesias después del 10 de diciembre, cuando asuma al frente de la comuna. Si se mantiene el enfrentamiento con ambos ediles, el intendente sólo tendrá 3 representantes fieles en el Concejo Deliberante.
En tanto, son nueve los ediles "opositores": Narváez, Centeno y Estela Baldovino son radicales enfrentados con Iglesias; el Frente para la Victoria tendrá cuatro ediles del espacio que encabeza Alejandro Abraham y el FIT sumará dos representantes.
Esto, además de ser una piedra en el zapato a la hora de gobernar, puede implicar que Iglesias no tenga poder para definir quién será el presidente del Concejo. Incluso hay un antecedente que deberá tener en cuenta: cuando Narváez era presidente del Concejo entre 2003 y 2007, le frenó la Tarifaria por meses al radical Juan Manuel García, aliado de Iglesias.
Sí o sí, habrá un interino entre Lobos e Iglesias
Antes de la asunción de Iglesias se renovará el Concejo Deliberante y tanto Lobos como Ramón Lucero (actual presidente del Concejo) dejarán sus bancas. El 28 de noviembre se elegirán a las nuevas autoridades y quien resulte presidente del Concejo estará a cargo de la comuna durante 12 días.