La Legislatura cerró sus puertas hasta el 17 de julio. Así lo determinaron sus dos jefes: Carlos Ciurca (Senado) y Jorge Tanús (Diputados). Pero luego de que los legisladores decidieran que merecían un receso invernal, hicieron lo propio sus empleados que consideran que si no están los jefes, ellos tampoco tienen motivos para ir a trabajar.
El sindicato que representa a los trabajadores legislativos, APEL, firmó su propio convenio colectivo y quedó plasmada la licencia por vacaciones para todos los empleados por igual.
Gustavo Juan Ramón, secretario general de APEL, habló esta mañana con radio Nihuil y sostuvo: “No tenía sentido tener trabajadores en una Legislatura donde no existían legisladores. En el mes de enero no hay actividad, no sólo no la hay en Mendoza, sino que tampoco en el Congreso de la Nación ni en ninguna Legislatura del país".
"No hay actividad. En definitiva lo que se hizo fue ordenar, no hay ninguna avivada con respecto a esto. En época invernal hacerlo coincidir con el receso nos pareció justo", finalizó el sindicalista.