El empresario Alejandro Burzaco, quien supo ser el CEO de la compañía Torneos y el 9 de junio se entregó a la policía italiana en Bolzano, será extraditado a Estados Unidos por el escándalo de corrupción en FIFA.
Dentro de dos semanas, el acusado será extraditado a los Estados Unidos para declarar en la causa, por lo que n las próximas horas el abogado Mariano Mendilaharzu viajará a Italia para ultimar los detalles de detención del empresario argentino.
Específicamente, está acusado de cuatro delitos: soborno, conspiración, lavado de dinero y corrupción.
Asesorado por sus representantes legales, Burzaco habría aceptado la comisión del primero de ellos para acelerar los trámites de extradición a Nueva York, donde se encuentra el juzgado que investiga el escándalo en la FIFA. Allí, el argentino trabaja con el estudio Kobre & Kim y con Roberto Pisano, el abogado que defendió a Silvio Berlusconi.
La declaración de Burzaco preocupa a funcionarios del oficialismo, ya que podría salpicar a la dirigencia política y la cúpula de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA). Es que por el rol estratégico de la empresa que conducía, el directivo mantenía una estrecha relación con Julio Grondona y otros altos dirigentes.
Según Infobae, Burzaco está acusado de haber pagado u$s40 millones en sobornos a dirigentes de la Conmebol. La intención de la maniobra era quedarse con la organización y transmisión de las principales competencias deportivas, entre ellas la Copa América que se realizó en Chile.
Junto a otro siete dirigentes de la FIFA, en la causa de Estados Unidos están siendo investigados dos argentinos más, Hugo y Mariano Jinkis, propietarios de Full Play Group. Recientemente, el juez Claudio Bonadio convalidó el pago de una fianza de 4 y 8 millones de pesos para que los sospechosos gocen de prisión domiciliaria en el país hasta que se resuelva la extradición.