Paco, un problema para Scioli

El gobernador de Mendoza es señalado desde todos los sectores del peronismo como uno de los responsables de la última derrota electoral. Sin embargo, él insiste con liderar la campaña para conseguirle votos a Daniel Scioli.

Foto: Nacho Gaffuri / MDZ
Foto: Nacho Gaffuri / MDZ

 Luego de que se concretara la derrota en las anticipadas elecciones provinciales, el Frente para la Victoria (FpV) nacional concentra en Mendoza todos sus esfuerzos para revertir lo ocurrido y brindar a Daniel Scioli, su precandidato presidencial único, un aporte ganador en votos, que contribuya a cumplir su sueño de llegar a la Casa Rosada.

La estrategia de Cristina de Kirchner, jefa del frente oficialista nacional, ha quedado claramente expuesta para posibilitar, sin su propia presencia, una fuerte y decisiva influencia en el gobierno que la suceda. La imposición de Carlos Zannini como candidato a vicepresidente asegura la fidelidad y continuidad del "modelo".

La ubicación en los primeros lugares de integrantes de la organización que tiene a la Presidenta como "la jefa", La Cámpora , en las listas de diputados y senadores nacionales garantiza una cantidad de legisladores leales , que van a permitir tener un poder real en el Congreso.

La tercera pata estratégica importante es la designación de numerosos jueces subrogantes, para blindar el Poder Judicial y conseguir la buscada "democratización" de la Justicia. En esta tarea está encontrando límites en sentencias de la Cámara Federal y de algunos jueces de primera instancia, por lo que los deseos presidenciales en esta idea, todavía se encuentran en problemas para su concreción.

La intención del peronismo es obtener en las PASO un porcentaje de votos del 40 o 41 por ciento, lo que les aseguraría, según sus estimaciones, llegar en primera vuelta al 45% más un voto y con ello a la presidencia de la Nación , obviando toda posibilidad de balotaje.

Para ello, cada voto suma y de ahí la trascendencia de triunfar en Mendoza en las inminentes PASO.

Pérez, ese escollo

Es aquí donde el equipo de campaña de Scioli encuentra problemas con el gobernador saliente.

Francisco Pérez, desplazado de su candidatura a diputado nacional por las desavenencias con el gobierno nacional y con el kirchnerismo puro, sigue disminuyendo su imagen al finalizar su mandato.

A los sciolistas les preocupa fundamentalmente dos cuestiones.

La primera, es la cantidad de problemas graves y en diferentes áreas del gobierno comandado por Paco, que van surgiendo en la larga transición que resta hasta diciembre y que pueden influir a la hora del voto. Las dificultades financieras impactan en numerosas áreas, algunas especialmente sensibles, como la Salud y la Seguridad e incluso alcanzan a varios municipios. Guaymallén, Santa Rosa y Las Heras por ejemplo acumulan demoras en pago a proveedores, al igual que la Provincia y el departamento del Este tiene dificultades para abonar los salarios. 

El caso de Las Heras es relevante, porque Rubén Miranda es candidato a diputado nacional en primer término y el final de su gestión lo encuentra expuesto a deficiencias que resultan públicas y evidentes. Para evitar un mayor impacto negativo, la campaña de propaganda es ideada y timoneada desde Buenos Aires y ninguna injerencia y escasa participación van a tener los candidatos locales, a excepción de la camporista Anabel Fernández Sagasti.

En segundo lugar, el sciolismo apuesta a que no sigan apareciendo malas noticias vinculadas a la administración central durante los días que restan hasta el domingo electoral. De igual modo, esperan limitar la participación activa de Pérez en la campaña e incluso desean que este disminuya su pulsión tuiteadora como candidato al Parlasur.

En este sentido, permanece indemne un raro equipo encargado de tuitear para él y su esposa, Celina Sánchez, con funciones no previstas en ningún decreto pero virtual Jefa de Gabinete. Allí, balo la tutela del subsecretario de Información Pública, Pablo Bicego, decenas de periodistas y tuiteadores, entre ellos un empleado de la cárcel con beneficios VIP, engordan la imagen de un gobernador en retirada que, ahora, pretende imponerse a la figura del propio Scioli.

Ante esto, la voluntad del equipo de Daniel Scioli es minimizar todas las circunstancias y los hechos que limiten la posibilidad de llegar a la cantidad de votos propuestos. Y Pérez, en este objetivo es de fundamental importancia, por lo hecho y por lo que hace.

Pero hay que ver qué pretende construir el gobernador bonaerense con figuras a las que los mendocinos les dijeron que "no" en las últimas elecciones, y con una voz muy fuerte: allí estuvieron junto a Scioli tres ministros que representan a Pérez y que fracasaron tanto en la gestión como políticamente: Marcelo Costa, Rolando Baldasso y Guillermo Elizalde. Además, no se despega de Carlos Ciurca y Juan Carlos Mazzón, este último el responsable de los últimos gobiernos que ha tenido Mendoza.