"Era la última Vendimia de la gestión, hubo un montón de presiones y objetivos de ordenamiento y cierre que no se cumplieron". La confesión del subsecretario de gestión cultural, Fabricio Centorbi, dejó entrever el clima en el edificio del ex Banco Hipotecario donde funciona Cultura.
Es que, una serie de contrataciones dudosas en el Misterio de Cultura repercutió en la "caja", la Dirección General de Administración, en donde, en menos de un año, renunciaron tres directores.
A ciegas. Primero, hay que decirlo, las autoridades del Ministerio no tienen en claro con qué dinero se están manejando. Pese a ello, en la última Vendimia de Francisco Pérez, se contrató personal temporario y vinculado a la "familia del arte"; se imputaron pagos aún sin disponibilidad de crédito e, incluso, se prometió un plus vendimial mediante la emisión de cheques.
"Ojalá que esta gestión se tome como piso", dijo Centorbi al final de la charla que mantuvo con MDZ y Marizul asintió con la cabeza.
El propio Centorbi desconoció la deuda que, por la Fiesta de la Vendimia 2015, contrajo la cartera apresurándose a confirmar: "Hasta el momento, se les ha pagado a todos los artistas que participaron". Mientras, Judit De Liberato, recientemente a cargo de la Dirección de Administración, dijo: "No tengo ese dato; estoy todavía rastreando licitaciones".
La "caja" se va en personal y servicios. Revisando la ejecución presupuestaria de los últimos tres años y del primer trimestre 2015 se vislumbra que la mayor parte de los recursos de Cultura se va en personal y servicios.
En 2014 se gastaron 54.145.282,69 millones de pesos en recursos humanos y 136.036. 656,22 millones de pesos en servicios (sobre un presupuesto total de 216.245.711 millones de pesos); en este primer trimestre de 2015, 14.369.009,24 millones de pesos fue para personal y 26.623.597,33 millones de pesos a servicios (sobre un total presupuestado para este año de 218.562.089 millones de pesos).
Marizul Ibáñez, ministra de Cultura, atendió a MDZ en su despacho pero le dio el lugar a Fabricio Centorbi: "Yo lo escucho al Fabri". Como responsable de la cartera, sólo agregó al promediar la entrevista: "Nosotros logramos sacar a la Cultura del último orejón del tarro".
Contrato de la mujer de un asesor de Gobierno, Cristian Rivas, quien también presta funciones en Cultura. Se llama María Alejandra Puebla. Este convenio temporal fue por tareas de "actuación" en Vendimia por 24 mil pesos. Firmado en marzo 2015.
Contratos para todos. Sobre los contratos temporales para la última Vendimia, MDZ tuvo acceso a un expediente (944-D-2015) que da cuenta de la incorporación de diez personas por un total de 250 mil pesos que aún no se pagan.
Sin pasar por alto que una de ellas es hermana de la directora de la fiesta (Sonia Sejanovich), el problema con este tipo de contratos es que se arman después de realizado el trabajo lo que significa que el empleado (artista o asistente) durante ese tiempo no estuvo registrado ni asegurado.
Curiosamente, Ricardo Morales, director de la Comisión de Vendimia, dijo: "No recuerdo haber firmado esos contratos".
El hijo de Cristian Rivas y María Alejandra Rivas de nombre Cristian Salvador Bautista Rivas. Contrato por actuación en Vendimia, por 8 mil pesos, marzo 2015.
Contratos ¿en el aire? Asimismo, el hecho de que los contratos se firmen después de realizado el trabajo tiene que ver con la falta de crédito para hacer la imputación correspondiente.
Según confió una fuente de Cultura que pidió su reserva: "Cuando renunció el último director de Administración, Rolando "Roly" Rodríguez, se desayunaron con que habían contratado gente sin saber si tenían el dinero para afrontar ese gasto".
Al respecto, Sergio Moralejo, vicepresidente de la Comisión de Hacienda del Senado, explicó: "Si no tenés crédito para imputar, entonces, no podés contratar; el hecho de que se haga así no quiere decir que esté bien. Para eso hay una Ley de Presupuesto que, como la palabra lo indica, te permite prever los gastos en base a los recursos de que disponés".
Otro contrato de María Alejandra Puebla por "asistencia de producción" para el Cine Móvil 2015. De enero y por 9 mil pesos.
La familia del arte. Otra práctica habitual, que se profundiza en Vendimia, es contratar a parientes. Fuentes a preservar hicieron llegar a MDZ una serie de contratos (fotos) que, dejan entrever, este procedimiento naturalizado.
Cristian Rivas es asesor del Gobierno y cumple funciones en el Ministerio que preside Marizul Ibáñez. Su esposa, María Alejandra Puebla, y su hijo, Cristian Salvador Bautista Rivas, fueron incorporados a la cartera para distintas tareas y actividades del calendario vendimial 2015. Contratos que van de 8 mil a 24 mil pesos.
Ricardo Morales, director de la Comisión de Vendimia, usó justamente la expresión de "familia del arte" para justificar tales contratos y sobre la hermana de Sonia Sejanovich (directora de la Fiesta de la Vendimia) que, también, se la incorporó por 25 mil pesos, dijo: "Acá lo que hay que ver es que se trabaje en función de la remuneración pactada. A la hermana de Sonia yo mismo la vi trabajar. No sé si hay incompatibilidad, para mí no. Por ejemplo, el hermano músico del exadministrador de Cultura, “Roly” Rodríguez, también cantó en la fiesta (refiriéndose a Javier Rodríguez)".
Aquí también figura María Alejandra Puebla por tareas de asistencia técnica durante Vendimia 2015 y por 18 mil pesos.
Cierto es que no existe una norma legal que frene el ingreso de un familiar de un empleado o funcionario de Gobierno para una tarea temporal al Estado. El mismo Centorbi admitió: "Puede ser que haya trabajado algún familiar durante Vendimia, pero son eventuales; no quedan incorporados ni se los hace pasar a planta ni como locación ni como nada".
Sin embargo, y pese a la observación del "cuasiministro", como algunos lo llaman, la discusión pasa, primero, por cómo se mide la idoneidad de ese pariente para desempeñarse en el rol encomendado (artículo 30 º de la Constitución provincial) y, luego, por la (de)preciada ética pública.
Aquí la misma mujer fue contratada para asistencia de producción en la Semana Federal en febrero de 2015 y por 18 mil pesos.
Marche a Fiscalía de Estado. A propósito de contrataciones irregulares, ATE ya requirió la intervención de Fiscalía de Estado por once expedientes vinculados a designaciones de personal permanente del último 4 de marzo. El fiscal de Estado, Fernando Simón, aseveró a MDZ que ya se tomó conocimiento y que se están evaluando.
Por su lado, desde el Tribunal de Cuentas se limitaron a decir: "Hemos recibido una denuncia recientemente contra el Ministerio de Cultura. Se están revisando las cuentas de enero y febrero y decir algo de antemano sería preopinar".
Denuncia de ATE en Fiscalía de Estado por designaciones de planta permanente en marzo 2015.
Plus Vendimia vía cheque. Este adicional (decreto 2147/07) está destinado a empleados del Gobierno que, durante la Vendimia, estuvieron afectados las 24 horas.
Aquí, la irregularidad es que, en lugar de incorporarse como un ítem en el bono de sueldo para que se deduzcan los aportes correspondientes, se paga mediante un cheque.
"Es de $1.500.000 que se divide en 400 empleados de distintas áreas del Gobierno. Al no incluirse como un adicional en el bono, al trabajador, se lo está tratando como a un proveedor del Estado. Eso lleva a que, por ejemplo, puedan dibujar el gasto en personal porque en lugar de registrarse como egreso salarial va como servicios de proveedores. Es un desorden absoluto que, como mínimo, incumple la ley 5.811 (Sueldos de la administración pública)", indicó Martín Kerchner, diputado provincial y miembro de la Comisión de Hacienda.
Por su parte, Marisa Maestri, delegada de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) de Cultura, comentó: "El plus vendimial se paga a dedo y son fondos que salen de los sponsors. No se sabe bien a quiénes alcanza, son como listas negras".
Que la liquidación de este plus se haga así, desde 2007 a esta parte, no quiere decir que sea correcta. Como manifestó Moralejo, senador provincial por la UCR: "Debería regularizarse a través de un ítem de mayor dedicación y mayor productividad, como lo plantea la Ley 5.126 (del Escalafón del Empleado Público)".
Consecuencia: la "Caja" de Cultura de mano en mano. No es difícil deducir que tales antecedentes terminaron por repercutir en la "caja" de Cultura, la Dirección General de Administración, que en menos de un año vio pasar a tres directores. Luego de la Vendimia 2014, la dirección a cargo de los pagos sufrió la primera sacudida con la renuncia de Javier Dengra, un contador que venía siendo el encargado de la administración desde el gobierno de Celso Jaque. "Él estaba muy cansado y entre varias partes se convino en que había que oxigenar la dirección", justificó Centorbi.
En su lugar, se incorporó a Leticia Salazar que, según el propio gobernador Francisco Pérez, "era recién recibida y la desbordó el trabajo de esta dirección", argumentando que "es un área donde se necesita mucha celeridad en los procesos administrativos, considerando que la provincia tiene una agenda cultural muy fuerte todo el año". Centorbi, por su lado, comentó: "Leticia, por razones de salud no pudo seguir; es más, dos veces se la tuvieron que llevar a internar porque la presión de la producción cultural es mucha".
Pensando en la última Vendimia de Pérez, desde el Gobierno sugirieron poner a alguien que respondiera directamente al gobernador, con cierto perfil apolítico y técnico a la vez. El indicado, entonces, fue Rolando “Roly” Rodríguez, un contador que venía de Vialidad Provincial. "Era alguien que no tenía experiencia en Vendimia; era la última fiesta de la gestión, hubo un montón de presiones, hubo algunos objetivos de ordenamiento y cierre que no se cumplieron. No hablo de mala fe ni de corrupción", apuntó Centorbi repasando y justificando el fugaz paso de Rodríguez por la administración.
En medio de este pasamanos y apremiados por el término de la gestión, el 24 de abril nombraron a una trabajadora de planta como responsable de la "Caja", Judit De Liberato. "Hace 28 años, por lo menos, que trabajo en Cultura y apenas me lo propusieron lo acepté con mucho compromiso", dijo la, también, contadora a MDZ admitiendo que "estoy en el medio de una transición a cargo de un área que es complicada por la cantidad de necesidades a cubrir. Si supieras todos los líos que me están llegando", subrayó evitando detalles y, sobre la dimisión de Rodríguez, sumó: "A mí me llamó la atención".
Aunque las autoridades oficiales no lo reconozcan así, fuentes del Gobierno concluyeron: "El pasamanos en la Administración de Cultura, obviamente, está vinculado a los tejes y manejes que los distintos directores no quisieron seguir convalidando".
El último deseo compartido de Marizul y Centorbi. Se nota el desborde, el desorden y el elefantismo en Cultura; sin embargo, a sietes meses de finalizar el gobierno de Pérez, tanto la ministra como el que algunos tildan de "verdadero ministro" desearon: "Ojalá que esta gestión se tome como piso".
Ejecución presupuestaria en Cultura, datos extraídos del Síndico (Contaduría General de la Provincia):
Decreto plus Vendimia: