Los ganadores
Alfredo Cornejo. Encabezó una alianza con el PRO y asumió la responsabilidad de incorporar a otros partidos. Se impuso en las PASO sin necesidad de competir internamente con nadie. Le da esperanzas a sus partidarios, tras ocho años de gobierno peronista.
Laura Montero. Resignó su precandidatura a gobernadora por el cobismo en función de la unidad. Apostó bien y ganó. Puede ser la primera vicegobernadora y tendrá como misión recuperar el prestigio perdido de la Legislatura.
La movilización peronista y el Frente para la Victoria. El oficialismo, más allá de la adversa consideración social de la gestión provincial, logró movilizar a sus militantes para sostener un caudal aceptable de votantes. Obtuvo una considerable cantidad de votos, del 40%.
Los perdedores
Adolfo Bermejo. Ganó en la interna peronista pero individualmente mantiene una gran distancia con Cornejo que tendrá que achicar a cero si quiere ganar. Queda como el candidato oficial del FPV a la gobernación y debe conseguir el respaldo de todos los sectores y anoche no hubo "foto de unidad" con sus contrincantes internos.
La izquierda. Logró superar la base del 3 por ciento, pero se desdibuja su rol cada vez que pasa más tiempo desde aquella que consagró a Nicolás del Caño como diputado nacional.
Alberto Aguinaga. El ex demócrata jugó por fuera y, según lo denunciaron algunos sectores, incentivado desde el peronismo para robarle votos al frente Cambia Mendoza. Sus resultados fueron insignificantes.
La organización del comicio. Fue de las peores desde la recuperación de la democracia, con notificaciones a autoridades de mesa que llegaron tarde y renuncias de responsables de mesa. El trabajo acredtó numerosos errores y denuncias.