El precandidato a gobernador por Cambio Mendoza, Alfredo Cornejo, y su vice, Laura Montero, brindaron una conferencia de prensa en el hotel Aconcagua antes de partir al Este para su cierre de campaña.
Destacó la presencia de Julio Cobos en el auditorio, ya que su acompañamiento ha sido esporádico durante las recorridas por los departamentos.
Tras el agradecimiento a los principales dirigentes del radicalismo, los militantes y las fuerzas políticas que los acompañan, Cornejo reconoció que ha sido una campaña "ardua" y que "lo cosechado no ha sido por el resultado de los últimos 30 días, sino de un trabajo fructífero".
Además, dirigió un mensaje directo a la ciudadanía: "Mendoza necesita un buen gobierno para cambiar el sistema de seguridad, mejorar la educación, administrar mejor el sistema de salud, tener una mejor economía regional, y para recobrar la esperanza y terminar con la resignación a la que estamos sometidos".
"Tenemos esperanzas que la provincia y el país van a mejorar y que Mendoza lo va a hacer de la mano de nuestra administración", sentenció.
Sin embargo el radical abrió el paraguas y advirtió: "Vamos a recibir una herencia pesada", en referencia a la crítica situación que atraviesan las finanzas y la economía de la provincia. "Sabemos que no será fácil, pero tenemos fuerzas, equipos y a los mendocinos que tienen ganas de cambiar esta situación", aseveró.
Por su parte, Montero se mostró confiada en que la fórmula Cambia Mendoza alcance la gobernación: "La percepción que hemos tenido de la gente tanto en los actos de campaña como en el trabajo que hemos desarrollado en los departamentos. La gente quiere un cambio".
Cornejo fue consultado sobre la posibilidad de que, en caso de ganar las elecciones, deba convivir seis meses como gobernador electo con el mandatario actual, Francisco Pérez: "Si bien voy a tener mi cuota de responsabilidad, pero la mayor parte la tendrá él. Tiene que buscar un acuerdo, y no como ha trabajado hasta aquí, tratando de imponer sus políticas".
Juan Carlos Jaliff, Enrique Vaquié, Luis Petri y Julio Cobos estuvieron en primera fila.
De cualquier manera, el intendente de Godoy Cruz aclaró que "prefiero esperar al 19 de abril a la noche para tener un primer resultado y ver qué evaluación hacemos. Después de las elecciones generales, tendremos opiniones más precisas".
Cornejo criticó también al intendente de Guaymallén, Luis Lobos, que con sus 26 listas colectoras para concejales "ha generado una situación promiscua y traumática, con una decisión vieja y anacrónica". Incluso recordó las denuncias por hechos de violencia en ese departamento.
De todos modos se mostró tranquilo en que no tendrán problemas en la fiscalización de las elecciones y hasta lanzó una humorada: "Recibimos todo tipo de voto cortado".
Por otro lado, el precandidato radical se desmarcó del FPV al recordar que "las tres opciones tienen en su seno ministros y legisladores", por lo que no pueden representar un cambio verdadero "como se lo proponen".
"La elección es de continuidad o cambio, y los tres precandidatos (oficialistas) significan una variante de esa continuidad, ya que son parte del Frente para la Victoria", añadió. "Significamos un cambio sin vanidades ni soberbia", sentenció.
Por su parte, Montero se refirió a las propias internas en la UCR y se mostró esperanzada en que luego de las PASO los espacios se unirán de cara a la elección provincial. "Después de la elección primaria queremos una unidad muy fuerte de todos nuestros candidatos para asumir el desafío de junio", consideró.
Luego de la charla, la fórmula de Cambia Mendoza viajará a Junín, donde a las 21.30 encabezarán el acto central de fin de campaña.