"Yo tengo diez mansiones, no una, y estoy acá. Yo puedo estar ahora en mi mansión, pedazo de animal. Vago de miércole", le dijo la senadora nacional por Tucumán y esposa del gobernador, Beatriz Rojkés de Alperovich, a un cosechador tucumano afectado por las inundaciones.
Ante esto, el rechazo de la oposición fue unánime y, de hecho, otra senadora nacional por Tucumán le pidió la renuncia. "Legalmente no podemos pedirle la renuncia. Pero correspondería que la vergüenza haga que dé un paso al costado", señaló Silvia Elías de Pérez.
De esta manera, coincidió con el secretario de Gobierno de San Miguel de Tucumán, Germán Alfaro, quien le pidió que deje la conducción del PJ provincial: "Los peronistas hemos sido generosos con el matrimonio Alperovich, hemos mirado para otro lado, pero esto ya no podemos tolerarlo más".
En tanto, el candidato radical a gobernador, José Cano, argumentó que "uno cree que los exabruptos ya forman parte de una personalidad que actúa de esa manera cuando alguien la confronta o la incomoda".
"En países normales, donde las instituciones funcionan, este tipo de hechos no deberían pasar solamente como crónica de la prensa: debería tener consecuencias políticas", explicó, en declaraciones en radio La Red.
Asimismo, Cano subrayó: "Cuando presidía el bloque radical en el Senado tuve confrontaciones muy duras con la senadora. Ella y su esposo creen que el estado les pertenece. Tuvieron mayoría absoluta durante 11 años, pero gracias a Dios dentro de poco van a formar parte del pasado".