Mientras en Guaymallén los sectores peronistas intentaban acercar diferencias, en Capital el radicalismo ratificó la unión que surgió tras la presentación de la fórmula Alfredo Cornejo-Laura Montero. En un café de la Sexta Sección, el intendente Rofoldo Suárez juntó a Cornejo y a Julio Cobos, y ambos dieron su apoyo al actual jefe comunal para continuar en el cargo.
El gesto que confirmó la unidad en la capital provincial fue la renuncia de Leopoldo Cairone, hombre de Cobos, a su precandidatura, por lo que los principales sectores de la UCR se encolumnaron detrás de un candidato. Según Cornejo, ésta será una estrategia en los departamentos donde son gobierno y no así en donde gobierna el peronismo.
Acompañados por el presidente del partido y referente del radicalismo de la zona este, Sergio Pinto, y por el diputado nacional Enrique Vaquié, Cobos apunta a que algo similar ocurra en la convención que tendrá la UCR nacional a mediados de marzo, donde se definirá el marco de alianzas rumbo a las primarias de agosto.
Sin embargo, en Mendoza aún se escuchan las quejas en los dirigentes "territoriales" que se sintieron traicionados por el ex vicepresidente, quien le habría pedido a Mario Abed que lo acompañara en su carrera a la gobernación como su candidato a vice. Ahora, el espacio que encabezan los intendentes del este aguarda por algún lugar importante en las listas.
Por su parte, ya lanzado a la gobernación, Cornejo destacó que el espíritu del desdoblamiento en Capital no respondió a cuestiones especulativas, diferenciándolo de los 12 departamentos peronistas (y tres radicales) que adelantaron sus comicios para abril y junio. "Acá vemos una armonía que contrasta con el Gobierno", completó.
Tras la presentación, Suárez, Cornejo y Cobos se trasladaron al barrio La Favorita para realizar una caminata y dialogar con los vecinos, a dos semanas de las elecciones primarias que se realizarán en Capital.