Del amor al odio. De la alianza a la desintegración. Así, el PD-PRO parece diluirse como consecuencia del ego partidario. Es que, justo cuando debieron elegir a las próximas autoridades del PD, hubo un evidente cruce entre dirigentes "de trayectoria" y macristas "de la primera hora".
La renovación de las autoridades del partido más conservador de Mendoza estaba pautada para mediados de este 2015. Sin embargo, y en medio de un calendario electoral provincial y nacional muy agitado, no faltaron las especulaciones, las denuncias y las demoras.
Tras una serie de prórrogas, el 30 de noviembre, según confirmó a MDZ Mario Fernández, el presidente de la Comisión Electoral del PD, se presentaron dos listas para competir en unas internas cerradas (de acuerdo a lo que exige la Carta Orgánica del espacio partidario):
1-Recuperación Democrática, con Carlos Bálter a la cabeza; y
2-PD-Cambiemos, con Sebastián Bragagnolo, sobrino del ahora intendente de Luján de Cuyo, Omar De Marchi.
De acuerdo con Fernández, al revisar los avales de cada una de las listas advirtieron que “la del señor Bragagnolo adolecía de un 30 a un 32 por ciento de los miembros”. Especificó además que muchos de ellos no eran afiliados al partido, como lo exige la Carta Orgánica, además de que no lograron representatividad en la mayoría de los departamentos. "Estas elecciones se desarrollan como las de un club, votan los socios. De allí que se requiera la afiliación partidaria", justificó.
Si bien se emplazó a los de Bragagnolo en 24 horas para que completaran los miembros de su lista, no hubo respuesta y finalmente la Comisión Electoral decidió apelar en su contra.
Ayer sábado, un día antes de la fecha fijada para los comicios, intervino la Junta Central de Gobierno ratificando la decisión de la Comisión e inhabilitando la lista de Bragagnolo, proclamando al frente del PD al hombre cuyo nombre resonó como candidato a diputado nacional en junio, Carlos Bálter.
Fernández, resaltando que lleva doce años en la Comisión Electoral del partido, opinó sobre lo ocurridó: “Quedó en evidencia que el sector de Bragagnolo (que responde al macrista De Marchi) no quiso competir. Cuando a uno le interesa competir, se ocupa de hacer las cosas bien. Hubo fraude en el sentido de que no oficializaron boletas, no mandaron autoridades y, en definitiva, entorpecieron el proceso electoral”.
El único distrito en donde sí se pudo concretar la elección interna fue Godoy Cruz. "Aquí hay unos 8.400 afiliados de los cuales, al momento, ha votado el 40 por ciento del padrón", detalló el presidente de la Comisión, adelantando que el resultado final se conocerá después de las 18 de este domingo.
Respondiendo al sector de Bálter, el concejal de Godoy Cruz Marcos Sánchez, que va como presidente de la Juventud Provincial del PD, disparó: "Todo esto ha sido una maniobra orquestada por De Marchi para no participar". Mientras que Mercedes Llano, del mismo espacio y candidata a vicepresidenta de la Junta Central del PD, consideró: "Entiendo que todo esto es una parodia y una falta de respeto a los afiliados".
Los consultados hasta aquí, sin decirlo en voz alta, dejaron entrever que el sector que responde a De Marchi especuló durante todo el año electoral.
En efecto, fuentes reservadas de MDZ deslizaron: "Ellos querían ver cómo se definía el escenario nacional, es decir, si ganaba o no Macri. Al hacerlo, lo que hicieron fue hacer como que se presentaban a las internas del PD, no cumplieron con los requisitos para quedar como víctimas y piezas potables para ubicarse en el macrismo, sobre todo a nivel nacional".
De Marchi: "Arranca una conducción viciada"
El sucesor de Carlos López Puelles (PJ) en Luján de Cuyo, Omar De Marchi, desmintió y redujo a "chicanas" las irregularidades que encontró la Junta Central, aunque aclaró que no apelarán. Intentando ubicarse afuera de cualquier interna, resolvió que "el PD se ha transformado en la casa de mis abuelos. Le tengo mucho cariño pero no se prepara para enfrentar los nuevos desafíos". "Se ha quedado recordando viejos tiempos", disparó.
Permitiéndose a sí mismo blanquear su traspaso a las filas macristas, agregó: "El PRO es el partido que tiene la responsabilidad de ser la columna vertebral del próximo tiempo". A propósito de la próxima conducción del PD a cargo de Bálter, sostuvo: "Arranca esta conducción con un vicio de origen que no será sustentable en el tiempo".
Para Battaggión, ganó el "internismo"
El presidente saliente del PD, del riñón de De Marchi, que estará a cargo de Aysam, Richard Battaggión, calificó la decisión de la Junta Central de "poco feliz" y aseguró: "Se le ha impedido la participación a una lista que tenía representatividad".
Reconoció, con otras palabras, que a la alianza PD-PRO se la comió el ego partidario: "Desde que asumí en la conducción del PD señalé que había que dejar de lado el internismo, dejar de privilegiar el conflicto en pos de la visión y misión del partido, que debe ser el servicio a los ciudadanos".
Bálter, "un dirigente que tiene con qué"
Desde el sector de Bálter, el próximo conductor del PD, apuntan que se viene la renovación gansa y resaltan que, a diferencia de De Marchi, él tiene una relación con Macri desde antes de que este fundara al PRO. "Lo que no pueden olvidarse aquellos que responden a De Marchi es que durante las dos presidencias del partido, Bálter tuvo más legisladores. Bálter tiene con qué", apuntaron.
Cabe recordar que Bálter tiene una reconocida trayectoria en la política: una vez diputado provincial y dos veces diputado nacional. Fue candidato a gobernador enfrentando a Roberto Iglesias (UCR), en 1999, y se desempeñó como vicepresidente de la Cámara de Diputados de la Nación.