¿Entretener a la gilada o sacudir las estructuras?

El desafío de la próxima gestión: avanzar a paso firme, con innovación, capacidad y determinación, o mantener el status quo.

Foto: Alf Ponce / MDZ
Foto: Alf Ponce / MDZ

Para sacar a Mendoza del pozo y ponerla en marcha, Alfredo Cornejo deberá resolver la tensión entre tiempo y capacidades. Será un arranque de gestión con resiliencia, pero deberá serlo con la menor afectación traumática posible. 

¿En cuánto tiempo podrán activarse los mecanismos de cambio prometidos en la campaña? ¿Podrán activarse? ¿El reloj de Cornejo tiene la hora de la Provincia o el del sistema electoral?

Su equipo puede ponerse a hacer malabares o hacer lo que tiene que hacer. El gobernador electo debe resolver si explica el pasado mientras gana tiempo para conseguir una agenda propia (que ya todos conocemos) o avanza a paso firme, con innovación, capacidad y determinación. 

No cualquiera puede hacer esto último, ya que lo más fácil es administrar el status quo. Sin embargo, el verdadero desafío de Mendoza es romper con las expectativas de la mediocridad y plantarse ante el país y los propios mendocinos como un estado provincial en serio.

En pocas palabras, se puede "entretener a la gilada" y pasar por "correctos" (y con eso ganar las elecciones de medio término y apostar a una repetición electoral en cuatro años) o bien conmocionar las estructuras para que la provincia despierte de la siesta.