A un mes del cambio de gestión, el proyecto privado para construir una cárcel en Cacheuta avanza los caminos burocráticos. Este viernes, se convocó a audiencia pública para realizar la Evaluación de Impacto Ambiental del emprendimiento, el cual es impulsado por el empresario sanrafaelino Omar Álvarez.
Se trata de una obra que demandará una inversión cercana a los 1.200 millones de pesos y con una capacidad para alojar entre 600 y 900 internos. La iniciativa fue presentada por el mismo grupo empresario, que consiguió una respuesta afirmativa del gobierno de Francisco Pérez.
El controvertido complejo estará emplazado en Luján de Cuyo, en los alrededores del complejo penal de Almafuerte y donde también se encuentra en construcción una cárcel federal. Si bien se estima que esta obra servirá para descomprimir otros centros de encierro como el de San Felipe (que alberga 1.300 internos cuando su capacidad es de 960) existen dudas sobre cómo funcionará este proyecto de carácter privado. Específicamente, hay quienes se oponen a que se utilice la privación de la libertad como un bien comercial para privados.
Pese a ello, a través de la Resolución 525 el Ministerio de Tierras, Ambiente y Recursos Naturales convocó a audiencia pública para el día 10 de noviembre a las 11 de la mañana. El lugar elegido: el kilómetro 1.708 de la Ruta Nacional 7, en la localidad de Cacheuta.
Allí, se expondrá el Dictamen Técnico realizado por académicos especializados en el tema, aunque en esta oportunidad no se eligió a la Universidad Nacional de Cuyo como casa de estudios a cargo de esta tarea. En su lugar, el Dictamen Técnico fue desarrollado por la Universidad Champagnat, cuyo rector es el ex ministro jaquista Raúl Mercau.
La convocatoria está abierta a las personas físicas o jurídicas, públicas o privadas potencialmente afectadas por la realización del proyecto, a las organizaciones no gubernamentales interesadas y al público en general.
El proyecto
Según han expresado desde el Gobierno, el establecimiento ocupará una superficie de 48.540 metros y contará con tres niveles.
En el primero se encuentran las oficinas administrativas y una guardería para los hijos del personal. Además, habrán talleres de mantenimiento de vehículos y otros servicios.
Mientras tanto, en el segundo nivel están planificados los edificios para internos con salidas transitorias, la cocina, una panadería, y el centro de asistencia médica.
Mientras tanto, en el tercer nivel se emplazarán cuatro pabellones de alojamiento de mínima y mediana seguridad, dos pabellones de máxima seguridad, dos edificios educativos y talleres de trabajo y culto.