El líder del PRO, Mauricio Macri, competirá por primera vez por la Presidencia de la Nación, el mayor desafío de una trayectoria política que lo llevó primero a Boca Juniors y luego al Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires.
Educación. Nacido en Tandil el 8 de febrero de 1959, el candidato presidencial de Cambiemos cursó la primaria y la secundaria en el Colegio Cardenal Newman, donde conoció a Nicolás Caputo, su consejero de máxima confianza hasta el día de hoy. Se recibió de Ingeniero Civil en la Universidad Católica Argentina y en 1984 se incorporó a Socma, la compañía de su padre, Franco Macri.
Hace 24 años fue secuestrado. En 1991 fue secuestrado y durante 12 días permaneció en cautiverio hasta que fue liberado tras el pago de seis millones de dólares, aunque el episodio le dejó traumas que tiempo después tratarían de corregir sus asesores políticos. El consultor estrella del PRO, Jaime Durán Barba, suele contar que cuando conoció a Macri, en 2005, notó que tenía el reflejo de tomar una leve distancia de las personas que se le acercaban durante las recorridas de campaña y que eso, a su criterio, era una secuela del secuestro que debió subsanar.
Familia. Macri es padre de cuatro hijos y está casado desde el 16 de noviembre de 2010 con la empresaria Juliana Awada con quien tuvo a su hija más chica, Antonia, que según él lo llevó a descubrir una nueva forma de paternidad a los 50 años.
De Boca a la política. Su trayectoria política comenzó en el club Boca Juniors, del cual fue presidente a partir de 1995 y dejó en 2007, con el pergamino de haber gestionado el período más exitoso del club en lo futbolístico. Macri todavía usaba traje y corbata, lucía bigote y hablaba con el tono nasal y poco entendible asociado siempre a las clases acomodadas cuando, en 2003, fundó el partido Compromiso para el Cambio, hijo de la crisis institucional y política que derivó del caos de 2001.
Con su espacio político recién creado, el expresidente de Boca se postuló como candidato a jefe de Gobierno porteño y enfrentó al oficialista Aníbal Ibarra, a quien le ganó la primera vuelta por una diferencia de cuatro puntos, pero perdió en el balotaje por 53 a 46.
En 2005 se asoció al exministro de Economía Ricardo López Murphy, con quien creó la alianza Propuesta Republicana, a la que el publicista Ernesto Savaglio recortó el nombre para sintetizar en PRO. En 2007 volvió a postularse para jefe de Gobierno y comenzó entonces la transformación que incluyó hasta el apellido: los propios empezaron a llamarlo simplemente "Mauricio" para evitar la carga negativa asociada a su padre empresario, aunque el entonces presidente Néstor Kirchner se encargaba de recordar por entonces que "Mauricio es Macri".
Una vez que asumió en la Ciudad, se afeitó su clásico bigote (por recomendación de Durán Barba), empezó a quitarle formalidad a su vestuario, dejando la corbata de lado y a corregir con la ayuda de la fonoaudiología su dicción, para hacerlo más entendible.
El líder del PRO fue reelecto en 2011, luego de amagar hasta último momento con lanzarse hacia la Presidencia, pero desde ese entonces el PRO trabajó para convertirlo en candidato a la Casa Rosada. Luego de las elecciones primarias, Macri ensayó un giro en su discurso al prometer que mantendría muchas de las cosas hechas durante los 12 años de kirchnerismo y a las que su partido se había opuesto.
Tras matizar ese discurso (que le valió las burlas de kirchneristas y opositores por igual), mostró otro cambio: pasó de rechazar al peronismo a inaugurar un monumento de Juan Domingo Perón y pedir el voto de los peronistas. Los actos con música, globos de colores y baile se convirtieron en su sello personal ante cada triunfo en las urnas, lo que espera poder repetir este domingo para convertirse en el próximo presidente de los argentinos.
Fruto del vértigo político y la constancia deportiva
Cuando Daniel Scioli inició su carrera deportiva como competidor de motonáutica, hace casi 30 años, jamás pensó que ahora, tras un periodo como Vicepresidente y dos como gobernador bonaerense, finalmente competiría por la Presidencia de la Nación, el máximo objetivo de su trayectoria política.
Hijo de empresario. Surgido del ámbito empresarial (su padre era dueño de una cadena de casas de electrodomésticos) y conocido para el público a partir de su incursión como piloto y campeón de lanchas rápidas, el gobernador es uno de los pocos dirigentes que goza de un cien por ciento de conocimiento en el electorado nacional. Hincha de Boca, pese a que no suele exteriorizarlo, hizo del "futsal" su cable a tierra y participa de los partidos oficiales de su equipo Villa La Ñata, aunque probó varios deportes, incluso el tenis hasta que perdió el brazo derecho. Fue en diciembre de 1989, en un resonante accidente en su lancha "La Gran Argentina" a la altura de Ramallo, luego de que una hélice de la embarcación le cortara la extremidad: este episodio lo obligó a forjar su temple para reponerse frente a las adversidades, según remarca el propio dirigente, y a partir de allí desplegó una carrera política que tiñó con "fe y optimismo", el mantra de su filosofía de vida al que le añadió el color naranja como bandera distintiva.
Un hermano secuestrado en los 70. En 1975 un grupo armado secuestró a su hermano menor, José "Pepe", hoy presidente de la Fundación Desarrollo Argentino (DAR), cuando tenía 14 años, y lo mantuvo tres semanas en cautiverio.
Familia. Scioli, además, es padre de Lorena, a quien reconoció cuando la joven tenía 15 años y que es fruto de un noviazgo con una exempleada de Casa Scioli -el local de electrodomésticos de su padre- y desde hace dos años y medio es abuelo de Camila. En pareja con la exmodelo Karina Rabolini desde hace 30 años (se divorciaron en 1998 y en 2003 volvieron a convivir) buscaron un nuevo hijo a través de varios tratamientos sin éxito: hoy presidenta de la Fundación Banco Provincia se convirtió en su principal compañera de campaña, oficiando como una suerte de embajadora política que recorrió el interior del país y se reunió con gobernadores e intendentes justicialistas.
Su esposa encuadra perfecto con un mundo en el que Scioli se mueve con soltura, el del espectáculo, al punto que es muy amigo de artistas como Ricardo Montaner, el dúo Pimpinela, Julio Iglesias y Marcelo Tinelli, entre muchos otros. En su primer intento para acceder al Sillón de Rivadavia,
Educación. En paralelo a su intensa agenda proselitista, el gobernador además aprobó los exámenes de las materias que debía de su carrera en la Universidad Argentina de la Empresa (UADE) y a principios de este mes defendió con éxito su tesis y se recibió de Licenciado en Comercialización.
Su incursión política. Apadrinado a mediados de los noventa por el entonces presidente Carlos Menem, Scioli se metió en política como parte de la renovación peronista, en la que también se encuadraban otros personajes que habían ganado fama en el ámbito del deporte y el espectáculo, entre ellos el expiloto de Fórmula 1 Carlos "Lole" Reutemann y el cantante Ramón "Palito" Ortega.
De la mano del riojano obtuvo su primer cargo público en 1997, cuando asumió una banca en la Cámara de Diputados, el cual fue el primer peldaño hacia su máxima aspiración: la Casa Rosada. Así pasó por la Secretaría de Turismo y Deporte en tiempos del interinato de Eduardo Duhalde, saltó a la Vicepresidencia en 2003 acompañando a Néstor Kirchner y quedó a cargo de la Gobernación bonaerense en los últimos dos períodos, desde donde busca catapultarse a la Nación "Me prepare toda la vida para esto", repitió Scioli en cada presentación de campaña, confiando en el acompañamiento en las urnas en lo que será su mayor desafío político de su vida.
Mirado con cierta desconfianza por el kirchnerismo puro, el bonaerense finalmente fue ungido por Cristina Kirchner como el único postulante del oficialismo, por lo que cuenta con el respaldo de la estructura del peronismo tradicional.