Una vez más Santa Rosa es noticia por otra situación de crisis política con el reelecto intendente Sergio Salgado (FPV) como blanco central.
Esta vez los ediles de la oposición organizaron una sesión para disponer la suspensión en sus funciones del cacique peronista acusándolo de diversas irregularidades y de un desmanejo general de la comuna.
"Fui citado a la sesión en la que supuestamente se iba a votar mi suspensión pero no se me informó; asistí como intendente a ocupar la banca que me corresponde porque la situación era ilegal", aseguró Salgado entrevistado en Hacete Cargo, por MDZ Radio.
"La situación con esta gente (los concejales opositores) es insostenible (...) se quieren hacer los jueces", criticó el intendente, quien calificó a la maniobra de "autoritaria y golpista".
Salgado atribuyó las acusaciones a un mero revanchismo político ya que la de hoy fue la última sesión con 6 votos opositores contra 4 oficialistas. En el cambio de gobierno la distribución de fuerzas será a favor del intendente, por lo que, según el cacique, intentaron hacer un último intento para desbancarlo.
También recordó que ha vencido en las urnas a varios concejales que aspiraron a la intendencia, lo que pudo haber motivado la presión para suspenderlo.
Por lo pronto adelantó que trabaja con su equipo técnico-legal para pedir la intervención del Concejo Deliberante. "Hace siete años y medio que sufro una persecución total de esta gente", se justificó indignado Salgado.