El derrumbe de Mendoza

Asombra, preocupa y entristece el estado en que se encuentran la economía, las finanzas , los factores productivos e incluso la institucionalidad de nuestra provincia.

Foto: Alf Ponce / MDZ
Foto: Alf Ponce / MDZ

La ley negociada entre Francisco Pérez y Alfredo Cornejo para autorizar la búsqueda de fondos que permitan a la provincia sobrevivir , es la síntesis evidente del descalabro de la gestión actual y a su vez la demostración palpable que esos recursos a conseguir sólo permiten continuar en la misma débil situación actual.

Esto es lo más grave. Los casi seis mil millones a conseguir son para pagar las deudas contraídas con el banco Nación , con los proveedores postergados y para asegurar hasta diciembre el pago a la inmensa planta de personal estatal.

Está claro que los recursos que ingresan son escasos frente a los gastos corrientes mensuales, por lo que el futuro gobernador tiene la imprescindible misión de poner en marcha un plan de gobierno que asegure un modelo de economía y de gestión administrativa que permitan equilibrar las finanzas provinciales y a su vez iniciar la puesta en marcha de los distintos factores de producción que generen trabajo, dignidad y crecimiento.

Pérez deja una provincia estancada, con déficit creciente, sin liderazgo ni conducción y con relación complicada con el banco que maneja los fondos provinciales estatales.

El mayor desafío de Cornejo, con los límites que el centralismo y concentración de poder del Ejecutivo nacional provocan, va a ser volver a generar confianza, recuperar el espíritu emprendedor privado y conseguir poner en marcha los recursos productivos que sean base sólida para comenzar el proceso reconstructivo.

La puesta en venta en el mercado de alrededor de 50 bodegas son testimonio evidente del estado de la industria vitivinícola. En idéntica mala situación se encuentran la frutihorticultura, la industria conservera y la metalmecanica. El déficit en la generación energética con tarifas atrasadas por años, los reclamos constantes del sector ganadero y los problemas estructurales en la provisión de los otros servicios públicos son otros de los problemas que presenta la realidad actual.

Todo esto se ve agravado por la alta inflación, la dificultad de acceso al crédito a tasas razonables y la mala relación con el gobierno central K.

Mendoza , sin duda alguna, debe conseguir una cifra que ronda los cinco mil millones de pesos como base de lanzamiento de una provincia productiva , activa, que crece y se desarrolla con inclusión y modernidad.

En síntesis , el derrumbe provincial se puede graficar en una suma mínima de 12 mil millones de pesos que se requieren para pagar deuda y conseguir fondos básicos para el inicio reconstructivo. Tremendo desafío, no sólo del gobierno, sino de todos los mendocinos de buena voluntad y que desean ocuparse y preocuparse por el bienestar general de todos los coprovincianos.