Ganadores y perdedores

La elección nacional en Mendoza deja definiciones muy claras en la política. Pocas sorpresas, pero situaciones que pueden servir de puntapié inicial para replantear la forma en que se ejerce el poder en esta tierra. Años de imitar las peores mañas del centralismo alejaron los valores históricos que nos diferenciaban como mendocinos. Aquí está el resultado.

Foto: Fernando Martinez/ MDZ
Foto: Fernando Martinez/ MDZ

 Perdedores

Paco Pérez. El gobernador de Mendoza tenía este domingo una doble chance: su candidatura al Parlasur, que perdió. La otra es esperar que Daniel Scioli lo premie por haberse inclinado por él desobedeciendo a Cristina Fernández de Kirchner, en su momento, y -si gana el balotaje- le ofrezca algún cargo que, ya se supone, no será de relevancia pero lo mantendrá en política. Pérez se instaló como un perdedor serial: suma cinco derrotas consecutivas en un año y lo irónico del caso -y que le está costando los pases de factura desde adentro de su partido- es que fue en virtud de su propia estrategia electoral.

Carlos Ciurca. El vicegobernador de Mendoza es, desde hace tiempo, el dueño de la "franquicia" de Daniel Scioli en la provincia y quien hizo ondear la "Ola Naranja" aquí, pero también en gran parte del interior del país, a donde concurrió activamente a activar, articular y echar a rodar a las huestes de un Scioli de escasa estructura propia. Perdió la intendencia de Las Heras, que iba a ser su catapulta para transformarse en "el Mazzón del futuro" y ahora perdió la provincia, en donde su candidato presidencial, sin embargo, individualmente, había ganado en las PASO.

Rubén Miranda. El intendente de Las Heras, luego de que el kirchnerismo lo degradara del cargo de candidato al Senado y aceptara ser el primer aspirante a la Cámara de Diputados, se ensimismó. De hecho, en el deshabitado búnker peronista del Salón Báltico, en algún momento pareció festejarse a si mismo en medio de la derrota generalizada. En la campaña, maltrató a la candidata de Cambiemos Susana Balbo en términos groseros y no supo pedir disculpas. El "Yo entré" cayó como un balde de agua fría en un local que nunca rebalsó de optimismo y que, al promediar la noche y todavía sin datos oficiales sobre los resultados, bajó sus persianas. Cada uno puso la excusa que tuvo a mano. Al que no se le enfermó un familiar, tuvo que ir a "saludar a los compañeros". Se fueron todos y pocos dieron la cara. Los primeros en ausentarse fueron Pérez y Ciurca.

Félix González y Guillermo Carmona. Ambos dirigentes del peronismo, uno afín a Pérez y el otro a la Casa Rosada, alimentaron la confusión cuando reiteraron el libreto utilizado por Miranda y Sagasti en las PASO al declarar que "estamos ganando". Perdieron la confianza en función de su mezquina actitud frente a los medios de prensa, posiblemente con la esperanza de engañar y engañarse a sí mismos.

El sistema electoral. Una vez más todos nos enteramos de los resultados por medio de los fiscales, los candidatos, los partidos y hasta por el candidato del gobierno, Scioli, que dio un discurso en el que quedó en claro que habrá balotaje. Posiblemente a la espera de datos más provechosos para el Gobierno callaron. La voz oficial se silenció y los medios nos nutrimos de especulaciones y datos chequeados por terceros ajenos al Estado.

Grupos de medios financiados por el gobierno nacional y el provincial. Hubo medios que no dijeron toda la verdad en función de cumplir con compromisos ajenos al periodismo. Crearon una realidad virtual durante la campaña y también una vez finalizado el comicio, diciendo que ganaron los que no habían ganado. La gente lo vio y los reconoce con claridad. Ellos son perdedores en una sociedad que no tolera más la mentira.

Sicilia, Pujol y el massismo. El massismo mendocino hizo las cosas mal y perdió. En medio de una crítica situación nacional en la que a cada momento se les iba yendo algún referente de importancia, en Mendoza no conciliaron posiciones los múltiples sectores que lo integran con sus más extravagantes orígenes. No solo tuvieron una campaña deslucida, sino que no supieron, pudieron ¿quisieron? garantizar la presencia de boletas en las escuelas y fiscalizar el comicio. No estuvieron a la altura de las circunstancias.

Pablo Bicego. El secretario de Información Pública de Mendoza, a un paso de pasar a integrar un pool de medios en poder de empresas contratistas del Estado que él integra hoy, tuvo en su esfera la realización de encuestas que hasta último momento le daban ganador por un margen importante a Daniel Scioli y a sus candidatos en Mendoza. Era mentira. ¿Quién financió esas encuestas?

FIT. Si bien al Frente de Izquierda de Nicolás del Caño le fue mejor a nivel nacional, en Mendoza perdió el tercer lugar en el que parecía consolidado. El único candidato presidencial mendocino por adopción, no consiguió respaldo en Mendoza.

Ganadores

Mauricio Macri. Scioli había ganado por 90 mil votos mano a mano con Macri en las PASO en Mendoza. Hasta último minuto las encuestas, diferentes, propias y ajenas, dieron una paridad en la intención de voto. Pero finalmente se impuso por más de 10 puntos. Ganó con el doble mérito de superar al oficialismo que, todavía y a pesar de su derrota en las elecciones provinciales, hizo todo lo que tuvo en sus manos para crecer y sin embargo, cayó.

Cobos, Balbo Cornejo. Los dos primeros candidatos y el gobernador electo ratificaron sus triunfos anteriores y lo ampliaron. Lograron mostrarse como equipo junto al resto de los candidatos y colocarán a una segunda senadora nacional como Paola Verasay y reeligieron a Enrique Vaquié, mientras todavía se discute si lograrán ingresar a Diputados a Luis Borsani, el tercero.  Lo hicieron con grandeza, porque el radicalismo por primera vez en su historia cedió el primer lugar de una lista a una mujer y extrapartidaria, como lo hicieron con Susana Balbo, del PRO.

Gabriel Fidel. El presidente de la Fundación de la UNCuyo había perdido en las PASO con Paco Pérez. Dio vuelta ese resultado y logró consagrarse como el primer representante de Mendoza ante el Parlasur, tarea que deberá honrar en medio de la desconfianza y las sospechas por su instauración sin que la sociedad sepa con certeza para qué sirve esa instancia.

Anabel Fernández Sagasti. Quisimos destacar como "ganadora" a la diputada kirchnerista y senadora electa por el FPV. ¿Por qué? Porque dio la cara, reconoció la derrota cuando el resto del peronismo mendocino mentía con un presunto triunfo que nunca fue y admitió que lo que queda por delante no es solo analizar la derrota, sino determinar por qué dejan a Mendoza así como la dejan.