Para cumplir con el mandato del Poder Ejecutivo, el kirchnerismo de la Cámara baja convirtió en ley esta madrugada el proyecto de Pago Soberano, que plantea reabrir el canje, cambiar la jurisdicción de pago a bonistas y crear una comisión investigadora de la deuda pública.
Con 134 votos a favor, 99 en contra y 5 abstenciones, Diputados aprobó la norma luego de un debate de más de 15 horas el proyecto promovido por la Casa Rosada para evitar el fallo de Griesa.
Durante la sesión, los militantes oficialistas participaron activamente en contra de los discursos opositores y entre los más abucheados estuvieron el radical Ricardo Buryaile y el massista Facundo Moyano, que a su vez se cruzó con legisladores del FpV.
También asistieron trabajadores de SMATA, que despertaron el descontento opositor en el inicio del debate. Al abrir la discusión, el presidente de la comisión de Presupuesto y Hacienda, Roberto Feletti, resaltó que el objetivo de la norma es "demostrar voluntad y capacidad de pago" del país. Feletti pidió el respaldo opositor, al afirmar que es "necesario que haya un voto masivo" para "defender la autonomía del Estado para este gobierno y los que vengan".
Luego, expusieron sus propuestas alternativas la UCR, el PRO, el Frente Renovador, el GEN, Suma + UNEN y Unidad Popular.
En ese marco, el radical Enrique Vaquié evaluó que no se necesita cambiar la jurisdicción para cumplir con los compromisos externos y aseguró que el obstáculo que impuso el juez de Nueva York, Thomas Griesa, debería resolverse con "los instrumentos" del contrato con el Banco de Nueva York (BoNY).
El mendocino explicó que la base del rechazo al proyecto es la facultad de contratar como agente fiduciario al Nación Fideicomiso, ya que está previsto que el agente tiene que estar instalado "en Manhattan o en Columbia y tiene que tener un capital mínimo de cincuenta millones de dólares".
"El problema es que el contrato con el fideicomiso forma parte del contrato con los bonistas y si incumplimos en contrato con el fideicomiso también lo hacemos con los bonistas", subrayó el radical.
El diputado de Suma + UNEN, Martín Lousteau, evaluó que el proyecto oficial "no resuelve el problema, lo agrava" y consideró no facilita "que los tenedores de deuda reestructurada puedan cobrar, sino que permite que el funcionario pueda pagar".
En tanto, la diputada Elisa Carrió anticipó que no estará a la hora de votar, aunque explicó: "Tampoco quiero votar en contra porque la situación es extremadamente difícil y alguien tiene que preservarse para la Argentina que viene".
En qué consiste el pago soberano de la deuda
“En ejercicio del poder soberano” del país, el primer artículo del proyecto declara de interés público la reestructuración de la deuda soberana realizada en 2005 y 2010, así como “el pago en condiciones justas, equitativas, legales y sustentables al 100 por ciento de los tenedores de títulos públicos”, esto es, tanto a los bonistas que entraron a los respectivos canjes como a los holdouts que litigan contra Argentina.
El objetivo de la norma es “implementar instrumentos legales” que permitan el cobro de la deuda a todos los bonistas, ante la “ilegítima e ilegal obstrucción de los mecanismos de cobro de los fondos” depositados por el Estado argentina en el Banco de Nueva York el 26 de junio pasado, medida dispuesta por el juez Thomas Griesa. Según el Poder Ejecutivo, este bloqueo es “violatorio tanto de la soberanía e inmunidades” de Argentina “como de los derechos de terceros”, en alusión a los bonistas que se ven impedidos de cobrar esos fondos.
Por eso, el proyecto autoriza al ministro de Economía a remover al Banco de Nueva York como agente fiduciario y a reemplazarlo por Nación Fideicomisos S.A., creada para tal fin en el Banco Central de Argentina. No obstante, la propuesta reconoce el derecho de los tenedores de bonos de designar otro agente de otro país que garantice el canal de cobros, incluso Estados Unidos.