"El juez debería ser neutral y generar las condiciones de negociación por medio de un stay y así podría avanzar el proceso para abarcar al 100% de los bonistas".
Con esas palabras, el jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, insistió en que Thomas Giresa, el juez neoyorkino a cargo del litigio entre Argentina y los holdouts, ha actuado bajo el principio de "mala fe" y lo acusó de pretender "fulminar el proceso de reestructuración de deuda".
"(Griesa) es un ariete para fulminar el proceso de reestructuración de la deuda en este marco de anarquía para las reestructuraciones de deuda a nivel internacional", consideró.
Y prosiguió: "El juez debería ser neutral y generar las condiciones de negociación por medio de un stay y así podría avanzar el proceso para abarcar al 100% de los bonistas".
Refirió, asimismo, que el magistrado norteamericano debería revisar su pretensión de fallar por desacato contra la Argentina. "Cuando hablan de desacato, incumplimiento, no advierten que la Argentina es un país soberano y tiene inmunidad soberana", aseveró.
Se refirió, en ese orden, al proyecto de ley de Pago Soberano de la Deuda Pública que presentó anoche la Presidenta y evaluó que va a "proteger al 92,4 por ciento de los bonistas que ingresó a los canjes" de 2005 y 2010.
Postuló, en tal sentido, que "es inequitativo que un grupo minúsculo de 1 por ciento, con anuencia de un juez, con interpretación errónea, equivocada e irracional, provoque un obstáculo para el cumplimiento de este compromiso".
Insistió enfáticamente que es "la responsabilidad de Estados Unidos por la actuación de unos de sus poderes, que ha impedido garantizar la seguridad jurídica", en la causa de los fondos buitre.
Subrayó, además, que el proyecto de ley "establece un sistema de depósito para la totalidad de los bonistas que reestucturaron su deuda", contempla "un cambio de agente fiduciario" y propone "mecanismos para que los depósitos lleguen a los acreedores", analizó en su habitual conferencia de prensa desde Casa Rosada, según recuperó Télam.