Rechazan que Boudou presida el acto de hoy

El presidente del bloque de diputados radicales, Mario Negri, afirmó que “Boudou y Alperovich, son la imagen de la degradación de la política".

Foto: NA
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En un primer momento se había dado por descontada la ausencia de Amado Boudou en el acto central del Día de la Independencia, este miércoles, sugiriéndose que Gerardo Zamora ocuparía su lugar. Sin embargo, al confirmarse este lunes que el vicepresidente de la Nación reemplazará a la presidenta en la ceremonia, varios legisladores salieron a criticar esa decisión.

Como informó Parlamentario.com, el presidente del bloque de diputados radicales, Mario Negri, afirmó que “Boudou y Alperovich, presidiendo el Día de la Independencia en Tucumán, son la imagen de la degradación de la política y las instituciones”.

“Al acercarse el bicentenario de nuestra independencia la presencia de ambos parece haberse diseñado a propósito para marcar el contraste con el país que soñaron en Tucumán en 1816", dijo el titular de la bancada radical en la Cámara baja.

Y concluyó que “se ha perdido el pudor y el Gobierno cree que todo es posible, incluso la desfiguración de la democracia”.

A su vez, el presidente de la UCR, Ernesto Sanz, calificó la presencia del vicepresidente al frente del acto como "un agravio a todos los argentinos, porque Boudou no nos puede representar en ninguna fiesta patria, en ningún lugar del mundo y tampoco está en condiciones de presidir ninguna sesión en el Senado”.

En el mismo sentido se pronunció el socialista Hermes Binner, para quien la pesencia de Boudou en el acto del 9 de Julio "causa más daños que beneficios", e insistió en la necesidad de que Boudou de "un paso al costado" para replantear la situación.

Otro radical, Miguel Bazze, consideró que “es una grave falta de respeto del Gobierno al conjunto de la sociedad, que el vicepresidente procesado por la Justicia presida los actos del día de la Independencia”.

“El Gobierno debe entender que frente al hecho de corrupción que se investiga debe actuar con menos soberbia y que no puede seguir en esta actitud de atropellar la dignidad de los argentinos como si nada pasara”, dijo Bazze.

Por su parte, el diputado del GEN Omar Duclós reclamó a través de un comunicado a la presidenta de la Nación que “evite la humillación y provocación al pueblo argentino. Esto es lo que significaría la presencia de Amado Boudou presidiendo la celebración de la declaración de nuestra independencia”.

Para la diputada porteña Graciela Ocaña, la presencia del vicepresidente al frente del acto por el Día de la Independencia “es una agresión a toda la sociedad, porque Boudou no nos representa”. Con su designación, “se está agrediendo a todos los argentinos”, dijo.

Para Bazze, desde el oficialismo “probablemente no puedan entender que representan una de las gestiones de gobierno más sospechadas de corrupción de la historia de la Argentina, y que aunque a muchos funcionarios no les pase, la gran mayoría de los argentinos sigue creyendo en valores y principios y trata de vivir con dignidad sin robar a los demás”.

“El Gobierno tiene la obligación ética de evitarnos a los argentinos el bochorno de la presencia de Boudou en los actos por la Independencia, y el propio vicepresidente debería tener algo de dignidad personal y no presentarse en público”, advirtió, y concluyó diciendo que “el Poder Ejecutivo debería de salir de sus caprichos, de su soberbia y del aplauso fácil del Patio de las Palmeras y entender que afuera hay una Argentina distinta que se esfuerza y a la que no le da lo mismo que sus representantes sean honestos o delincuentes”.

A su vez, Duclos sostuvo que “han pasado casi dos semanas desde que el juez Ariel Lijo dictó el procesamiento del vicepresidente Amado Boudou, en una resolución ampliamente fundada, sin que la presidenta de la Nación se haya manifestado públicamente”.

“Aunque su silencio y sus instrucciones han sido reveladores de su decisión, orientada a proteger al procesado. Lejos de pedirle que se alejara del cargo, instruyó a sus diputados para abortar el juicio político en el Congreso; en las últimas horas le pidió a Boudou que la represente en la recepción al presidente de Armenia y ahora se apresta a consumar el mayor desaire, ya no a los demás poderes del Estado, sino al conjunto del pueblo argentino, mandando a presidir la fecha patria más cara a los sentimientos de nuestra nacionalidad, la celebración de la declaración de la independencia, este miércoles en Tucumán”, expresó Duclós.

Y concluyó señalando: “Sepa, señora presidenta, que si se consuma lo anunciado, su decisión de enviar a Boudou a San Miguel de Tucumán a presidir el acto, significará una humillación y provocación al pueblo argentino y una ofensa a los héroes que lucharon por nuestra independencia. La memoria de ellos no puede enlodarse con un personaje acusado de haber cometido delitos graves en perjuicio de la República, presidiendo la celebración”, según informó Parlamentario.com.