Luego del revés por el caso Ciccone, Amado Boudou está a punto de sufrir otro traspié judicial, ello en el contexto del expediente que lo investiga por enriquecimiento ilícito.
Es una causa que también sustancia el juez Ariel Lijo y en la que ya se encuentra imputado. Allí, el vicepresidente de la Nación se encuentra complicado, básicamente porque sus ingresos no logran justificar los gastos que él mismo ha declarado.
Autos de alta gama, embarcaciones de lujo, motos de alta cilindrada, propiedades en Puerto Madero, y otros bienes, son los que admitió poseer Boudou en una declaración jurada que presentó ante la Oficina Anticorrupción (OA) en el año 2010.
Sin embargo, apenas tres años antes el vice no tenía “dónde caerse muerto”. ¿Cómo hizo para amasar semejante fortuna en tan poco tiempo? Es lo que quiere averiguar Lijo.
Pero no solo eso: hay graves contradicciones entre los bienes que declaró ante el Juez y los que admitió ante la OA.
Por caso, tres peritos contables con experiencia en revisar las cuentas de los funcionarios públicos analizaron los bienes de Boudou desde 2007, cuando se desempeñaba en la Anses, hasta 2012, cuando ya era vicepresidente. Lo que encontraron es sorprendente.
El vice, además de las declaraciones juradas que entregó ante la OA, hizo una exposición voluntaria ante la Justicia en la que exhibió su evolución patrimonial, y tienen llamativas diferencias.
Boudou ostenta casi nulas inversiones y muchos gastos en relación a sus ingresos. De hecho, el vicepresidente consumió en 2011 más de $60.000 por mes. El consumo representó el 93% de los ingresos declarados.
El patrimonio del vicepresidente se multiplicó por tres en los últimos seis años, de acuerdo a sus declaraciones juradas. En 2007, el vicepresidente declaraba un saldo de poco más de $600.000. En 2012, sus números llegaban hasta $1.700.000.
En cuanto a inversiones, el patrimonio de Boudou se multiplicó por tres en los últimos seis años, de acuerdo a sus declaraciones juradas. En 2007, el vicepresidente declaraba un saldo de poco más de $600.000. En 2012, sus números llegaban hasta $1.700.000.
Así las cosas, el vicepresidente siempre declaró menos patrimonio ante la Oficina Anticorrupción que ante el juez Lijo. Las diferencias son parte de una presentación judicial realizada por los diputados Manuel Garrido y Graciela Ocaña, la cual sostiene que:
En el expediente judicial figuran deudas nunca antes informadas en sus declaraciones juradas -manifestó a la Justicia mantener con su padre Amado Rubén Boudou una deuda de USD 100.000 desde el 2008, que no figura en sus presentaciones ante la OA y de la que tampoco presentó documentación respaldatoria-, pero tampoco mencionó en sus DDJJ una deuda de $214.000 con su socio Núñez Carmona que informó a la Justicia como parte de su pasivo en los años 2010 y 2011. Boudou recién incluyó esa deuda en la última presentación que hizo ante la Oficina Anticorrupción correspondiente a 2012.
Es que Boudou declaró más ante el juez Ariel Lijo porque cuando el magistrado empezó a investigar aparecieron más bienes de los que había mencionado ante la OA, por lo que de repente surgieron más deudas, más ingresos y un préstamo del padre.
En el período 2007, mientras que en la OA declaró activos por $618.000, ante la Justicia informó casi un millón. En 2011, declaró, respectivamente, $1.490.000 y $1.687.000.
En 2007 figura una diferencia en el monto de las acciones que tenía en la sociedad que comparte con José María Núñez Carmona: ante la OA dijo que representaban $600 y ante la Justicia, $6.000.
En 2009, ante la Justicia declaró la venta de su auto patente WYT 716 que no figura en sus declaraciones patrimoniales.
Según reveló oportunamente diario La Nación, en ese mismo año omitió declarar tres embarcaciones que dijo tener en el escrito judicial, y por las que también habría obtenido ingresos al vender dos de ellas.
Aparecen incoherencias en la valuación que hizo de las acciones que tenía en su otra sociedad: Hábitat Natural SA. Ante la OA dijo que en 2010 y 2011 sus acciones ascendían a $140.000, pero en el escrito judicial aseguró que sumaban más de $350.000.
También se hallan acrecentadas discrepancias entre ambas declaraciones en lo relacionado a sus ingresos. Ante la Justicia, Boudou dijo haber obtenido entre 2007 y 2011 ingresos por $4,7 millones; ante la Oficina Anticorrupción, solo declaró $3 millones.