Por estas hora, el gobierno de Cristina Kirchner evalúa un plan de emergencia para el caso de que no se logre un acuerdo con los fondos buitre y caiga en default el miércoles próximo por no poder cumplir con el fallo del juez Thomas Griesa, quien ordena pagarles US$ 1500 millones, y tampoco con los tenedores de bonos de los canjes de 2005 y 2010.
Este domingo, diario La Nación revela que, según confiaron altos funcionarios del Gobierno, las medidas que baraja están dirigidas a sostener el consumo, el empleo y el financiamiento interno, que podrían quedar afectados por esa cesación de pagos.
La primera orden de la Presidenta fue no admitir el default. Seguirá negociando con los fondos NML Elliott y Aurelius hasta diciembre, cuando expira la cláusula RUFO, gran obstáculo para pagarles a los holdouts. Quiere así que pase diciembre y acordar desde enero una forma de pago a los "buitres" sin que los bonistas reclamen igual trato, en una catarata de juicios que el Gobierno estima en US$ 120.000 millones.
Si no hay antes un acuerdo, desde el miércoles la Casa Rosada negará el default. Dirá que ya pagó a los bonistas el vencimiento del 30 de julio, por US$ 1100 millones, y que fue Griesa el que congeló los fondos por no pagar a los holdouts.
Mientras tanto, en Balcarce 50 estudian nuevas medidas de aliento al consumo y darles más dinamismo a los planes Procrear (créditos para viviendas), Procreauto (automóviles) y Progresar (jóvenes ni-ni). Se analiza además aumentar la aplicación de los planes de Recuperación Productiva (Repro) para evitar despidos: el Ministerio de Trabajo paga parte de los salarios a las empresas para que no despidan trabajadores.
Se buscaría impulsar actuales planes de crédito de fomento (10.400 millones de pesos) para emprendedores y microemprendedores y sumar otras medidas de aliento al consumo. Si se retrae el financiamiento, se intensificará la asistencia al propio Tesoro con más transferencias de la Anses y del Banco Central y con una mayor emisión monetaria ante un mayor déficit fiscal.
Se buscarán también fortalecer las reservas a través del "swap", o intercambio de monedas de US$ 11.000 millones, que la Argenitna firmó con China, hace más de una semana.