Evita murió el 26 de julio de 1952, a los 33 años de edad de cáncer de cuello de útero. Padecía de cáncer desde dos años antes y al momento de morir pesaba 38 kilogramos y tenía el mal ramificado por todo el cuerpo.
Falleció a los 20:23 pero la hora se estableció en las 20:25 para dejarla fijada en la memoria. El anuncio de su muerte, a pesar de lo esperado, tomó por sorpresa a mucha gente y desató una fuerte corriente de pasiones y adhesiones sobre todo de los más humildes.
Sin embargo, la pasión desmedida y desordenada que había por aquellos tiempos hizo que alguien escribiera en el obelisco, con tinta negra, la leyenda “viva el cáncer”.
Hoy, la presidenta Cristina Fernández la recordó a través de las redes sociales.