El ministro de Trabajo, Carlos Tomada, defendió este martes el proyecto del Poder Ejecutivo para combatir la informalidad laboral y sentenció, ante las críticas que comparan la ley con la rebaja de aportes patronales en el menemismo, que “esto no son los ‘90”.
Fue ante un plenario de las comisiones de Legislación del Trabajo y Presupuesto, en el que el oficialismo logró firmar el dictamen favorable con apoyo de parte de la oposición.
“Esto no son los ’90. Hemos partido de otra lógica y de otro diagnóstico”, enfatizó Tomada, y agregó que durante el menemismo “las deducciones de las cargas eran permanentes y acompañadas con rebajas en las indemnizaciones, perjudicando a los trabajadores”.
Al iniciar su exposición, Tomada detalló que este gobierno impulsó “35 leyes a favor de los trabajadores e indicó que la última década significó “el período más largo de Argentina en materia de generación de trabajo registrado”, que, destacó, alcanzó “niveles inéditos”.
Sobre el proyecto y su régimen sancionatorio, apuntó que “crea un registro para empresas que incumplen sus obligaciones con la seguridad social”.
Además de este registro, explicó, habrá una “sanción social”, es decir, “una mayor visibilidad sobre las empresas que incumplen”, como así también el “retiro de los beneficios impositivos y de la capacidad de contratación con el Estado”.
Por otra parte, el funcionario señaló que la iniciativa promueve una “ampliación de la capacidad de inspección del Estado”, a través del Ministerio de Trabajo, y en este sentido dijo que el proyecto crea una unidad especial en esta cartera que intervendrá junto con los inspectores.
“Es necesario que el Estado cuente con más instrumentos para detectar situaciones de fraude laboral”, expresó.
Sobre el régimen de contribuciones patronales para las microempresas manifestó que beneficia fundamentalmente a las de hasta cinco trabajadores y que los incentivos llegan hasta los 80 empleados como límite.
Tomada también destacó que este gobierno “recuperó una institución que se había abandonado”, como el Ministerio de Trabajo, donde por ejemplo se incorporaron “400 inspectores, no se despidió a ninguno y todos van a pasar a planta permanente”.
Por último, recordó que apenas “a los 91 días” de la asunción de Néstor Kirchner se creó el “Programa de Trabajo Registrado”, cuando “la situación del empleo era dramática”.
Carlos Tomada: “Esto no son los 90”
El ministro de Trabajo defendió ante un plenario de comisiones el proyecto para promover el trabajo registrado.