En minutos arranca el paro general convocado por la CGT de Hugo Moyano y la CTA de Pablo Micheli, como también agrupaciones de izquierda, que si bien no habrá grandes movilizaciones sí en cambio contará con numerosos piquetes, que afectará en especial al transporte público, para reclamar contra el "techo a las paritarias", la "inflación" y la "inseguridad".
Esta noche, Hugo Moyano y Luis Barrionuevo le pidieron a Cristina que "reflexione y entienda el mensaje de la gente" y destacaron que "en nostros está la responsabilidad de tomar el toro por las astas, esperemos ser escuchados y no profundizar la lucha".
La huelga general interrumpirá los servicios de trenes y colectivos, el transporte aéreo, la recolección de residuos y los trámites judiciales, y también alcanzará a las estaciones de servicio, hospitales, peajes, portuarios, gastronómicos, canillitas y panaderos, entre otros sectores.
Si bien será una huelga sin movilización y sin actos, agrupaciones de izquierda que se sumaron a la medida de fuerza dispusieron realizar durante la jornada unos 40 piquetes en todo el país, que además dificultarán el paso de aquellos que busquen circular en sus autos particulares en los principales accesos a la Capital Federal.
En la víspera, Moyano, Barrionuevo y Micheli, junto a los principales dirigentes de las tres centrales opositoras, brindaron una conferencia de prensa en la sede de la CGT Azopardo, donde coincidieron en señalar que la medida de fuerza tendrá una "adhesión masiva" y responsabilizaron al Gobierno nacional por los posibles incidentes que pudieran ocurrir durante la jornada.
Mientras tanto,e l Consejo Directivo de la Confederación General del Trabajo (CGT) que encabeza Antonio Caló afirmó, en un comunicado, que "no existen razones que justifiquen una medida de esta índole", al referirse a la convocatoria a un cese de actividades efectuada por organizaciones gremiales.
"Sabemos que subsisten cuestiones pendientes que hacen al derecho de los trabajadores, como ser: la actualización de las Asignaciones Familiares; una adecuación del Impuesto a las Ganancias, que permita preservar los nuevos acuerdos salariales; los haberes jubilatorios, que deben garantizar la continuidad de lo logrado en estos años a través de la Movilidad previsional, y asimismo, el flujo de recursos económicos al sistema de Obras Sociales, como garante de la salud de millones de trabajadores y sus familias", continúa el comunicado.
"Estamos convencidos que todas estas realidades pueden y deben resolverse a través del dialogo y la composición de intereses como hasta el presente, fomentando la paz social y la convivencia de los argentinos, evitando situaciones de confrontación que afecten la estabilidad institucional", concluye el comunicado.