Carta Abierta no quiere a Scioli ni a Milani

Horacio González, director de la Biblioteca Nacional y miembro de Carta Abierta, habló con MDZ acerca de los reparos de esa agrupación K respecto de la bendición de Daniel Scioli como continuador de Cristina Kirchner allende 2015. A su vez, criticó la designación de César Milani al frente del Ejército.

Este lunes, Horacio González, director de la Biblioteca Nacional y miembro de la agrupación K Carta Abierta, habló con MDZ de todo un poco. En primer lugar, se refirió a la negativa de esa organización a apoyar a Daniel Scioli como eventual sucesor de Cristina Kirchner.

"Esto es un resumen que se hace de las discusiones que estamos haciendo de los últimos años, es un poco apresurado me parece que la vida política siempre es agitada, tiene variaciones continuas y las posiciones que se toman en general se toman en un conjunto de tensiones. Casi siempre se gozan, se resuelven o a veces no", dijo González.

En el mismo sentido, el titular de la Biblioteca Nacional dijo que el de las candidaturas es un tema "delicado", una "cuestión abierta": "Nadie en este momento ha gozado en vista de la inhibición que tiene la presidenta, candidaturas explícitas, hay por supuesto candidatos latentes dentro de las filas del kirchnerismo, pero hay una discusión no menos latente y también explicita que permite este tipo de intervención", dijo.

González fue explícito en su valoración sobre el gobernador de Buenos Aires: "A muchos de nosotros NO nos parece que sea precisamente Scioli quien deba desembocar un conjunto de acciones de todo tipo que con sus dificultades con las críticas que pueden hacerse y con el modo con que han conformado la vida política argentina".

En otro orden de cosas, el referente de Carta Abierta tiró "un palito" para el kirchnerismo al mencionar que existen discusiones que no se dan y que tienen que ver con la sensibilidad social y la sensibilidad ambiental, ambas "claves" para un desarrollo ambiental con respeto al medio ambiente.

"Es otro punto que solemos remarcar y no está precisamente presente en el horizonte de discusiones del gobierno. Esto no quiere decir que no nos parezca que a lo largo de estos años todos los puntos que se tocan: transporte, petróleo, Derechos Humanos, hayan sido con mayor o menor fortuna los grandes puntos del programa de transformación de Argentina que debe seguir con un horizonte de dirigentes", dijo González.

La entrevista transcurrió de la siguiente manera:

-Mire que ha sido leal Scioli, yo como periodista desde afuera veo que ha sido leal a Néstor y Cristina.

-Tiene razón lo que usted dice, Scioli ha sido lo que habitualmente podemos llamar leal o alguien que continuamente ubicado en una frontera de la política y basado en impulsos de todo tipo, puesto que había muchos impulsos de Scioli hacia  el centro derecha permanentemente, o alianzas con Massa en su momento y esas alianzas prepuso en momentos electorales que había una idea electoral, pero a nadie se le escapa la gran diferencia de criterios que hay en este ciclo histórico que hemos atravesado y la significación de la figura de Scioli, lo digo esto no sin dejar de reconocer lo que usted dice por supuesto, no estamos lanzándonos a tema contra Scioli, estamos  haciendo un análisis político y lo que quisiéramos de un futuro capítulo de la historia nacional que encuentre mayores posibilidades de tener el oído puesto en un legado que de algún modo se ha constituido, le aclaro con todas las críticas que pueda hacer que sin ningún gobierno sale indemne de un conjunto de críticas sobre todo después de 10 años de gobierno en un país complejísimo como Argentina, con una fuertísima derecha social, política, económica, con grupos empresarios que hacen vinculaciones fulminantes, con una oposición que se dice centro de izquierda pero que en realidad tiene fuertes punciones hacia el centro derecha. Es muy difícil calificar hoy qué ideas y ideologías están presentes. Lo que se hace llamar kirchnerismo creo que pertenece de algún modo a una democracia de tipo progresista con fuerte  influencia nacional popular y una apertura de temas, puede ser que los traten de una manera poco adecuada en muchos casos, pero abre todos los temas y hace un  sentido de progreso social y humano y no quisiéramos  que ese legado sea perdido.

-Está claro, sabe que una de las cosas que hemos logrado nosotros aquí en el interior es tener una relación normal de fuentes y de conversación con la gente de La Cámpora. Ellos nos cuentan que tienen discusiones autocríticas terribles y que las elevan a sus directivos respecto por ejemplo de Lázaro-Báez, Fariña casos con los cuales los jóvenes se sienten terriblemente desilusionados, usted desde Carta Abierta, ¿hace autocrítica de esos temas, los analiza, qué se dice?

-No, se han hecho distintas puntualizaciones de grupos empresarios en relación a los acuerdos con empresas, en relación a la minería en relación a la reprimerizacion del país a través del cultivo de la soja. La necesidad es que el estado intervenga con más precisión en esos puntos tan problemáticos, pero puedo dar una opinión personal en cuanto a lo que dice usted   muy coincidente y también con cierta insatisfacción que producen esos casos que son producto inevitablemente de una sociedad argentina cruzada por muchas contradicciones, con un personal político, con una clase política judicial, con una clase policial sobre todo, que no están enteramente en condiciones de reproducir las grandes consignas de democracia, la insurrección policial de hace pocos meses es un toque de atención muy severo sobre la democracia argentina y la actuación de ciertos jueces, por supuesto que mantiene actuaciones y decisiones que pueden no estar de acuerdo con lo que habitualmente denominamos una reforma del poder judicial

-¿Quién garantiza desde el punto de vista de Carta Abierta y si no puede desde el suyo personal mantener el legado que ustedes defienden de Néstor y Cristina?

-Un legado es una cosa muy seria, es un conjunto de pensamientos de nombres que uno guarda en la memoria, esa memoria no es correcto decir somos setentistas, pasa por la historia argentina que es anterior al peronismo. También, pasa por el siglo 19 sin que este historicismo aflige la necesidad de  analizar el presente con toda lo que tiene un presente respecto al pasado, tratamos de mantener un conjunto de consignas y de reflexiones y argumentaciones que no necesariamente se atiene al modo en que los medios de comunicación están juzgando la cuestión argentina hoy en temas de vastísima importancia y de severo interés para el conjunto de la población, como es la inflación la inseguridad, o la corrupción temas con los que trabajan los medios de comunicación. Sino decir que estos no sean parte de la realidad, porque son parte de la realidad. El modo en que se los relate, el modo en que se los compone, tiene una particularidad, asfixia todos los planes de discusión anteriores a la relación del estado con la sociedad, la política de derechos humanos, que es uno de los lugares que más se ha lucido el gobierno, y por lo tanto todos esos temas con no dejar de ser temas presentes cotidiano de millones de personas de algún modo la digitalización de la historia política argentina con la que los medios de comunicación masiva  tratan estas cuestiones donde pareciera que es un país donde todo el mundo se está asesinando todos los días, donde la inflación está sometida a mentiras permanentes, donde prácticamente todo el gobierno, son corruptos, ese tipo de pensamientos que forman parte de grandes políticas del medio. Están en Argentina y en todo el mundo que son la materia a prima interna de los grandes medios de comunicación con los intereses económicos específicos, no solo hay intereses  comunicacionales.

-Nosotros somos un medio muy chiquito realmente y estamos preocupados por la inflación realmente.

-Es lo que llamamos la globalización, La Argentina está discutiendo en el fondo como entrar a la globalización y la globalización tiene elementos sumamente adversos a la capacidad de soberanía de los países, los países deben modernizarse, deben entrar en los grandes ámbitos donde se discuten las cuestiones científico-técnicas en relación al bienestar de la humanidad pero esa entrada muchas veces se hace a través del esforzamiento de organismos internacionales, el mal tratamiento de la deuda, Argentina está teniendo bastantes dificultades con el fondo monetario al cual pertenece pero no es correcto que acepte arbitrajes y controles del fondo monetario internacional, como se supone que actúan los organismos internacionales frente a la Argentina. De modo que puede abrirse una época y Scioli puede ser quien abra esa época y peor sería Massa por supuesto. Donde Massa entra en forma atríptica a estos planos de los planos de la política internacional donde sí por ahí entrarían más capitales o más inversiones como se dice pero a un costo fortísimo como se dice en cuanto a soberanía nacional, soberanía política, capacidad de los grupos políticos más lúcidos del país y no hablo solo de kirchnerismo porque en realidad yo pienso en una vasta alianza que tenga componentes de centros  izquierda basada en lo mejor del peronismo y del radicalismo por qué no? Pensando en términos tan amplios la Argentina debe discutir una relación con las grandes fuerzas mundiales que no sea la que se anuncia si triunfara este tipo de candidatos porque sería una relación donde quizá por un momento sentiríamos  que la Argentina está en el mundo entre comillas como se dice, pero estaría bajo un costo muy fuerte de presiones, un costo muy fuerte de decisiones autónomas, entonces yo tengo esa actitud frentista y mis compañeros también la tienen y vemos  que tanto está implantada la concepción frentista en la Argentina, que también el UNEN aparece con una posición frentista, solo que equívocamente lo llaman centro de izquierda al UNEN. El UNEN está compuesto por personas con pensamientos que si se los analiza con muy poco esfuerzo dan justamente lo contrario, son pensamientos más de centro derecha.

-Con respecto a los Derechos Humanos, ¿no les molesta la sospecha sobre Milani? ¿Cómo analizan ese asunto?

-Bueno yo personalmente me expresé con incomodidad respecto a la cuestión Milani, yo creo que hubiera sido incorrecto pensar en otro jefe del ejército más allá de que la situación de Milani sea ambigua digamos hay algunas manifestaciones que dicen que hay pruebas en su contra y otras  no pero ya la mera discusión en ese sentido pero no lo hacía aconsejable para ocupar la máxima posición e la jefatura de las fuerzas armadas. Creo que el hecho de declararse vinculado a la tradición del peronismo no necesariamente debería pesar más que el hecho de ser parte de una discusión lacerante en la Argentina como la discusión del ejército como corporación y también en mucho de sus miembros. Por so es una cuestión delicada comentarla como la estoy comentando yo, es un tema difícil, creo que hay que comentarlo con prudencia porque se juegan historias de las personas, se juega la memoria de los 70, personalmente digo con prudencia que hubiera sido mejor la elección de otro jefe, de toda manera sigue la discusión sobre Milani, está abierta y es lógico que se deba hacer de una manera cautelosa.