Luego de que trascendiera que Aníbal Fernández ostenta un costoso BMW, aún no declarado ante el Senado y la Oficina Anticorrupción, comenzaron las suspicacias a hacerse carne en las redes sociales.
Si bien argumentó que el automóvil lo había comprado con sus ingresos en la actividad privada, ante la AFIP está inscripto como asesor de empresas recién desde abril de 2012, y con ingresos menores a $15.000 anuales.
Por otro lado, no existen constancias de que Fernández se haya desempeñado como abogado en momento alguno. Es más, existen severas sospechas respecto a la obtención de su título profesional.
El auto importado de Fernández es un BMW 328 4 puertas modelo 2013. Según se informa en la página web de la Asociación de Concesionarios de Automotores de la República Argentina (ACARA), ese coche vale entre 62.000 y 65.000 dólares.
Según Clarín, el senador adquirió su vehículo en 2013, es decir al valor del dólar oficial y antes de que se aplicara ese gravamen a los coches de alta gama.
Fernández fue asaltado el sábado en Gerli, partido de Avellaneda, cuando paró en un semáforo y lo encañonaron dos asaltantes, que escaparon con su BMW.