Luego de varias críticas de dirigentes de izquierda, del Centro de Estudios Legales y Sociales y hasta de Carta Abierta, el legislador por el FPV, Carlos Kunkel, se mostró ahora "dispuesto a modificar" el proyecto de ley antipiquete.
Si bien el diputado kirchnerista esuno de los impulsores de la propuesta y asegura que “amplía derechos” en vez de limitarlos, ahora aseguró que puede reverse.
"Estoy dispuesto a modificar el texto de la ley, pero que me digan cómo se soluciona", expresó Kunkel en una entrevista con la radio Nacional & Rock. Y agregó: "No nos aferramos a ninguno de los conceptos vertidos en la ley".
El diputado kirchnerista dijo también que el proyecto "se someterá a debate en todas las comisiones", aunque pidió a los partidos políticos que "no eludan" la discusión porque "hay que decir que existe el problema.
“Cuando gobernamos nosotros todos pueden opinar, pero lo que pedimos son respuestas alternativas”, recalcó, reclamando a su vez “que digan que están dispuesto que 30 personas corten la panamericana durante 3 días pero que lo digan”.
La iniciativa, que tiene 34 artículos, propone además establecer "reglas precisas de convivencia" y "saldar una deuda legítima, garantizando el derecho de los ciudadanos en el contexto de las manifestaciones públicas". En los fundamentos del proyecto además se sostiene que la iniciativa "suma como aporte concreto a los principios democráticos".
El proyecto
El proyecto de "Ley de Convivencia en manifestaciones públicas" establece que las manifestaciones públicas deben ser avisadas al Ministerio de Seguridad con 48 horas de anticipación, especificando horario, lugar, motivo y un delegado para dialogar con la autoridad ante quien se peticione.
El proyecto prevé que si la manifestación es catalogada como "ilegítima", es decir que no cumple los requisitos de no cortar calles, afectar a servicios esenciales o no dar previo aviso, las fuerzas de seguridad puedan "dispersar" la misma.
En el caso de las manifestaciones "legítimas" el Estado debe actuar par garantizar su desarrollo en forma pacífica, se indica en el proyecto.
Previamente a ese accionar, personal civil debe disuadir a los manifestantes y se deberá liberar parcialmente la calle, avenida o ruta cortada.
Según la iniciativa, los mediadores civiles tendrán dos horas de plazo: si no se solucionara el corte, la Policía, Gendarmería o fuerza designada podrá actuar para despejar la protesta.
La polémica
El Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS) expresó su preocupación por el proyecto de ley que presentó en sociedad este miércoles el oficialismo en la Cámara baja para regular las protestas sociales en la vía pública.
A través de un comunicado, el CELS consideró “un retroceso respecto de estándares sobre protesta social que se fueron construyendo durante todos estos años”.
Además, el dirigente del PTS Fernando Rosso, y el del FIT, Cristian Castillo, denunciaron que el proyecto de Kunkel es casi un calco del Decreto Supremo 1086/83, con el que Pinochet limitó las manifestaciones en Chile, y que aun está vigente.