Una vez terminado el acto de asunción de Michelle Bachelet a su segundo mandato presidencial en Chile, la presidenta Cristina Fernández de Kirchner dio la nota con un capricho que generó conflicto entre sus guardaespaldas y la prensa del lugar.
Como recuperó diario La Voz de Córdoba, al finalizar el acto oficial de cambio de mando presidencial de Sebastián Piñera a Bachelet hubo una serie de incidentes generados por la propia presidenta Cristina Fernández de Kirchner.
La mandataria argentina, una vez que los invitados se retiraron, pidió tomar un café en el salón del Senado y no ser molestada.
El antojo de la Presidenta generó rispideces entre sus agentes de seguridad y los reporteros y fotógrafos presentes que quisieron acercarse para hacerle alguna nota.
En eso, de acuerdo con lo que recuperó la agencia de noticias EFE, el camarógrafo de Canal 13 de Chile fue expulsado por la Policía.
Lo llamativo fue que Fernández no se dio cuenta en ningún momento del desorden que causó.
Sin embargo, uno de los responsables de la seguridad de la Presidenta argentina había pedido a los carabineros que formaran una barrera a la entrada del café con el propósito de evitar la entrada de periodistas.
A propósito, hubo quejas ante los organizadores de la ceremonia de investidura, ya que la prensa tiene autorización permanente para estar en la cafetería, como informó diario La Voz.