Sin nombrarlo, La Cámpora volvió a criticar a Scioli

Los jóvenes ultra K cuestionaron a aquellos dirigentes del oficialismo que utilizan el marketing político y tienen más accesos a los medios.

Foto: web
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En el cónclave del Partido Justicialista bonaerense realizado en la ciudad balnearia de Santa Teresita, el sector que aportó más color y entusiasmo fue sin duda el de los jóvenes militantes de la ultrakirchnerista organización La Cámpora. Además, la agrupación aprovechó también para realizar debates y varios aprovecharon la oportunidad para criticar, aunque sea indirectamente, al gobernador de Buenos Aires y presidente del PJ, Daniel Scioli.

Desde hace bastante tiempo se sabe que la juventud camporista, sobre todo sus principales figuras, ven con reojo a Scioli debido a que lo consideran un “tibio” y que no está verdaderamente comprometido con el proyecto kirchnerista. Y eso lo remarcan cada vez que se presenta la oportunidad, por lo cual el cónclave peronista no fue la excepción.

Las primeras señales anti sciolistas se vieron durante el discurso de apertura del gobernador bonaerense, cuando los cánticos multitudinarios de los jóvenes camporistas retumbaban desde atrás. “El que no salta es de Clarín”, repetían constantemente, haciendo alusión al supuesto pacto entre Scioli y el multimedio que más de una vez los camporistas intentaron imponer en la opinión pública.

Fueron un poco más de 200 jóvenes (y no tanto) entre 18 y 30 años quienes asistieron al cónclave del PJ, que desde hace algunos años se viene realizando en el Golf Club de Santa Teresita, donde tenían su espacio reservado en una pequeña carpa perteneciente a la Comisión de Juventud, el posicionamiento jerárquico que La Cámpora posee dentro del partido.

Los camporistas también tuvieron su propia mesa de debate, la cual fue presidida por Facundo Tiguanelli, flamante funcionario en Desarrollo Social; Bruno Baschetti, de San Miguel; Facundo Pajón, de La Matanza; la marplatense Mariana Cuesta, y Juan Manuel Moreira, dirigente de la Juventud Peronista en Lanús, publicó La Nación.

Fue Tiguarelli quien dio por iniciado el debate, poniendo sobre juicio a los que asocian el fin del kirchnerismo con la finalización del mandato de Cristina Kirchner en 2015 y aseguró que "Si estuviera en la vereda de enfrente, me preocuparía", dijo. También cargó contra los justicialistas que abandonaron el oficialismo: "El que se fue y se equivocó vuelve solo, y al que es traidor lo juzga el pueblo".

Otro de los que aportaron al debate fue Moreira, al plantear el dilema sobre la asociación del peronismo con el kirchnerismo, al cual le dió una respuesta enfática: "Si sos peronista sos K y si sos K sos peronista". Además, dio su posición sobre cómo deberían ser los futuros candidatos que el kirchnerismo presente en las elecciones del año que viene: "No queremos un PJ que sea marketing político ni tapa de revista", lo cual se vió como una crítica contra la figura de Scioli, aunque también se interpreta su disgusto por la campaña del actual diputado nacional Martín Insaurralde.

Si bien Tiguarelli reconoció entre los camporistas que una gestión con más de una década en el poder resulta desgastante, empezando por los líderes como Cristina, aprovechó el tópico para criticar indirectamente a Scioli diciendo que el que sufre menos el paso del tiempo "es el que tiene acceso a los medios y los intereses económicos, que lo tratan mejor".

Por eso es que, al igual que Moreira, Tiguarelli indicó a los camporistas que "aprovechemos las paredes no para pintar contra los candidatos del Frente para la Victoria que no queremos, sino contra Clarín y el poder económico que los apoyan y son el verdadero enemigo". A ello le sumó un mensaje político: "Marquémosles la cancha a los candidatos del FPV que no queremos y matémosles a sus aliados"

Aunque la mesa de debate de La Cámpora estuvo dominada por figuras no reconocidas a nivel social, algunos de los líderes de la organización pasaron por la carpa y aprovecharon para dejar en claro algunos conceptos. Uno de ellos fue Eduardo “Wado” De Pedro, al pedirles a los jóvenes militantes que miran con recelo a dirigentes peronistas que "Hay que discutir sin el peronómetro en mano".