Nuevamente Máximo Kirchner, el hijo de la presidente Cristina Fernández y del ex mandatario Néstor Kirchner, volvió a estar en medio de la polémica, luego de que sea sindicado como el artífice de la temprana salida de Marcelo Tinelli del proyecto Fútbol Para Todos. Sin embargo, encontró inesperadamente a un ex funcionario como su principal defensor en estos días: Alberto Fernández.
El ex Jefe de Gabinete, tanto de Néstor como de Cristina, y actual brazo político del opositor Sergio Massa, aseguró tener una “buena opinión” del primogénito de los mandatarios y señaló que hay muchos que lo han “demonizado”. Además, lo alejó de la mala imagen que deja la agrupación La Cámpora en el ámbito político y social.
Durante una entrevista radial citada por Perfil, Fernández intentó explicar el rol que Máximo tiene en el ámbito presidencial y lo encuadró en una situación netamente familiar: “Quizás por la condición femenina de Cristina siempre tuvieron que buscar quién estaba detrás de ella. Cuando estaba Néstor era el doble comando y ahora lo encontraron a Máximo”.
Sin embargo, para el ex funcionario “Máximo influye sobre ella como un hijo puede influir sobre la madre, hasta ahí”.
Además, Fernández recordó sus años de reuniones en la quinta presidencial de Olivos y aseguró que desde aquel entonces le quedó “una buena opinión de Máximo”, calificándolo como “un joven, centrado e interesado en la actividad política, pero no inmerso en la actividad”.
De hecho, sostuvo que “cuando escuché la opinión de Máximo siempre fue razonable, nunca dijo cosas delirantes”.
También, en cierto sentido, defendió a Máximo Kirchner de las críticas hacia su persona señalando que hay “muchos” que lo “demonizaron” y desvinculó al mismo de la estructura de La Cámpora: “Los problemas de La Cámpora no son las declaraciones de Máximo sino que son Larroque llamando narcosocialismo al socialismo en Santa Fe o Cabandié negándose a recibir una multa”.
A diferencia del hijo de la presidente, Fernández no tiene un buen concepto de los miembros de la agrupación kirchnerista, a quienes tildó como “jóvenes que no se prepararon y otros que no pueden y punto”.