Rafael Follonier fue una figura clave en el armado del escenario internacional de Néstor Kirchner. Ideólogo, ex miembro del ERP que se afilió al peronismo y activo interlocutor del ex presidente con los mandatarios afines de Latinoamérica, fue quien organizó la primera estructura de Unasur.
Pero encontró trabajo: ahora hace lo mismo, pero para Daniel Scioli. Llegó con su agenda bajo el brazo que incluye como "propios" a contactos clave como Fidel Castro, a Alí Rodríguez, multifuncionario de Hugo Chávez que presidirá la OPEP, y a Pepe Mujica. Aceitó los vínculos de Néstor Kirchner y su esposa con Michelle Bachelet, con los brasileños Marco Aurélio García, Luiz Dulci, Lula y Dilma Rou-sseff, con los uruguayos Tabaré Vázquez y Raúl Sendic, con el ecuatoriano Rafael Correa y con el boliviano Evo Morales.
Durante los '70, Follonier militó de forma activa en el Partido Revolucionario de los Trabajadores (PRT) y el Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP), lo que lo obligó a su posterior exilio en distintos países del continente e, incluso, en Italia y España. Previamente, ejerció como periodista en Canal 11 y Revista Nuevo Hombre.
Luego del regreso de la democracia en Argentina, Follonier volvió al país y se encolumnó en el Partido Intransigente de Oscar Allende. Posteriormente, volvió a la provincia donde creció (nació en Santa Fe y se crió en La Pampa) y trabajó con el gobernador peronista Rubén Marín desde la Secretaría de Medios de Comunicación.
Además de "manejar" a los piqueteros pro kirchneristas, como Luis D'Elía y Emilio Pérsico, Follonier mantuvo siempre una "aceptable" relación con peronistas que están enfrentados con el Gobierno nacional, como el santafesino Carlos Reutemann, aunque es sindicado con el pulgar hacia abajo por otros. "Es uno de los lobbistas más oscuros", sostuvo sobre él Patricia Bullrich.
Según publicó LaPoliticaOnline.com, Cristina Kirchner le pidió la renuncia y la versión que difundió ese portal es que a la Presidenta le molestó el cambio de ámbito político decidido por Follonier.
Hasta ahora, era el número dos del mendocino Juan Carlos Mazzón, y figuraba en la nómina de funcionarios como secretario de la Unidad Presidencial. Fue durante años el "contacto en la Rosada" de muchos mendocinos que no abrevaban en los consejos de Mazzón, como es el caso de Guillermo Carmona, que ahora se respalda en sus propios contactos y en la candidatura presidencial del ministro de Defensa, Agustín Rossi.
Según el mencionado portal, el detonante para la salida del funcionario fueron las fotos de las últimas semanas entre Daniel Scioli y la presidenta de Chile, Michelle Bachelet, y el presidente electo de Uruguay, Tabaré Vázquez. En ambos casos, Follonier fue clave para el armado de esos encuentros y hasta se mostró para la foto en la reunión en Chile, algo poco habitual para un funcionario de bajo perfil.
La confirmación de los nuevos rumbos la dio el ex funcionario Martín Granovsky desde Página/12. El también periodista dijo en una nota en la que ya desde el título habla de "una salida sin crisis ni portazo", que "será el puente de Daniel Scioli con los presidentes de la región", lo que equivale decir que hará lo mismo, pero "para otro", la ajenidad con la que el mandatario bonaerense es considerado en el entorno presidencial.
Follonier le dijo a Página/12: “Me voy por voluntad propia y con un buen recuerdo de este tiempo maravilloso”.