Un "pingüino" y fiel servidor K a la ex SIDE

Oscar Parrilli, hombre de máxima confianza de Cristina, pasó de la secretaría de la Presidencia la Secretaría de Inteligencia.

Oscar Isidro José Parrilli es un hombre de máxima confianza de la presidenta Cristina Kirchner e histórico integrante de la mesa chica del kirchnerismo desde su asunción al frente la Secretaría General de la Presidencia, el 25 de mayo de 2003, el mismo día en que Néstor Kirchner llegó al poder.

Junto al secretario de Legal y Técnica, Carlos Zannini, alministro de Trabajo, Carlos Tomada, y al de Planificación Federal, Julio De Vido, es uno de los pocos funcionarios de la primera línea de Gobierno que permaneció en el mismo cargo durante toda la etapa kirchnerista, hasta este martes, que por decisión de la presidenta Cristina Kirchner fue designado al frente de la Secretaría de Inteligencia.

En el Gobierno, Parrilli mantuvo siempre un perfil bajo como secretario general de la Presidencia hasta 2010, cuando su figura empezó a cobrar una mayor exposición debido a que se encargó de los grandes festejos patrios y partidarios del Gobierno.

Durante los cuatro años de la presidencia de Kirchner (2003-2007) se encargó puntillosamente de llevarle la agenda al mandatario y mantuvo ese rol durante las presidencias de Cristina Kirchner, con quien colaboró estrechamente.

Es reconocido por la tranquilidad que transmite y es uno de los funcionarios con mayor poder dentro de la Casa Rosada, al punto que se desplazaba libremente entre su despacho y el de la Presidenta: desde esta semana eso dejará de ser así, porque las oficinas de Inteligencia están en 25 de Mayo 11, frente a la Casa Rosada.

Parrilli es un "pingüino" nacido en San Martín de Los Andes (Neuquén) el 13 de agosto de 1951 (tiene 63 años), de profesión abogado y leal al matrimonio Kirchner, al que conoció a mediados de los años 80.

Fue diputado nacional por Neuquén entre 1989 y 1993 --llegó a ser miembro informante del bloque oficialista durante la privatización de YPF--, conformó el Grupo Calafate y en 1995 apoyó la fórmula presidencial del Frepaso, José Octavio Bordón-Carlos "Chacho" Álvarez.

El hecho de que va a conducir un organismo de alta sensibilidad es lo único que explica cómo la mandataria decidió reemplazar a uno de los hombres de máxima confianza, que no sólo se ocupaba a diario de la agenda presidencial, sino de todos los detalles de cada una de las actividades de la jefa de Estado.

Parrilli es el funcionario que supo interpretar todos los pedidos de la Presidenta y llevarlos a la práctica, desde los grandes festejos como fue la celebración del Bicentenario de la Revolución de Mayo o la inauguración de la feria Tecnópolis, hasta el cuidado de cada detalle del velatorio del expresidente Kirchner en la Casa Rosada.

Asimismo, atendió cada uno de los trabajos de la reforma de la Casa de Gobierno, encargado por Cristina Kirchner, y que cumplió con éxito y elogios de la jefa de Estado.