Barras millonarios: La culpa es el otro

Señaló a los directivos de River por la batalla campal que padecieron ayer en el club por una pelea entre facciones de la barra brava.

Parafraseando la consigna kirchnerista "la patria es el otro", el jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, culpó hoy a los dirigentes del club River Plate por las feroces luchas entre barras.

Ayer, más de cien integrantes de una facción disidente de la barra brava de River ingresaron al club y en la confitería agredieron con palos, cadenas y armas blancas, a socios y a miembros de la barra brava oficial.

Según informaron a Télam fuentes del club, un pequeño grupo de barras, referenciados como los "Verdaderos Borrachos del Tablón", fueron a la oficina de socios a buscar entradas, que les fueron negadas, mientras otro grupo se trasladó a la confitería donde detectó la presencia de integrantes de la barra oficial.

Instantes después, miembros de la barra disidente, encapuchados, ingresaron por un estacionamiento de la avenida Figueroa Alcorta, en el barrio porteño de Núñez, y en la confitería del club agredieron a socios y a integrantes de la barra oficial, "Los Borrachos del Tablón".

Por la pelea hay tres heridos con armas blancas: Héctor 'Caverna' Godoy, número dos de la facción oficial; Gustavo 'Uruguayo' Larraín y Gustavo 'Tachero' Luzzi. Fueron trasladados al Hospital Pirovano. Lo curioso es que los tres tienen derecho de admisión y no podrían ingresar al club. Además, hasta el momento, no hay ningún detenido por los incidentes.

“Repudiamos este tipo de hechos de violencia, se trata de un hecho delictivo que debe ser juzgado y condenado por un juez competente”, dijo Capitanich esta mañana en su habitual conferencia de prensa.

Agregó que por tratarse de la irrupción de “supuestos barras bravas” en las instalaciones de un club, “son las autoridades” de la entidad deportiva las que deben implementar “mecanismos de seguridad en cuanto al acceso a estadios e instalaciones”.

“Se supone que a las instalaciones deportivas nadie ingresa si no es socio”, por lo que si es socio y realizó hechos delictivos “debe ser identificado”, y luego “retirarle el carnet, hacer la denuncia policial y propiciar un juicio que tenga condena”.

Capitanich reiteró que “actitudes de esta naturaleza son deleznables y repudiables”, y que “hay una responsabilidad de las autoridades de la institución por facilitar el acceso” y porque son ellos mismos los que “deben propiciar la denuncia para la posterior condena”.

El jefe de ministros consideró, también, que “si hay un entramado de negocios debe ser investigado y resuelto”, y si hay “vinculación de barras bravas” con autoridades del club podría ser una “asociación ilícita”.

El presidente de River, Rodolfo D'Onofrio, contestó a las declaraciones de Capitanich: "Cada uno puede decir lo que quiere, uno a veces tiene más poder que otro, pero esto es un tema que tenemos que solucionar entre todos; asuman la responsabilidad porque tienen mucho que ver con esto".

El dirigente aseguró en declaraciones a radio Mitre: "Yo no tengo ningún problema en echarlos, pero están en la calle, en todos lados; lo que necesitamos es que aluna vez vayan presos. No transformemos al club en policía y justicia".

Por último, D'Onofrio enfatizó: "La Justicia tiene elementos para mantenerlos presos. Esto es muy peligroso para todos. (Si no los detienen) que me pongan una custodia muy grande".