Una "cumbre" que se volvió un acto sciolista

La mayoría de los precandidatos presidenciales del peronismo se "bajó" del acto de Mendoza cuando vieron que todo estaba armado para Scioli. Los puntos más importantes del acto en San Martín.

Foto: Pachy Reynoso/MDZ
Foto: Pachy Reynoso/MDZ

Lo que en principio se presentó como una "cumbre de presidenciables del Frente para la Victoria" en San Martín resultó ser un acto del bonaerense Daniel Scioli y su "Ola naranja", con algunos invitados. 

El encuentro por el Día de la Militancia puede medirse más por lo que "no fue" que por lo que fue, ya que una movilización mas no suma si no contiene un condimento extra, como se pretendió que fuera: la "unidad".

Algunas claves de la convocatoria del peronismo, fueron:

Chupate esta mandarina. La "Ola naranja" se quedó sola. Quería imponerse en un público variopinto del peronismo con todos los precandidatos presentes, pero los principales referentes no sciolistas no llegaron a Mendoza y solo se vivió un acto multitudinario, pero de un solo sector.

Apunados sin hacer cumbre. Lo que iba a ser un encuentro "cumbre" del justicialismo encontró apunados ya en la base. Posiblemente puestos sobreaviso de que sería un acto en pro del bonaerense, se quedaron en la base, sin subirse, nada menos que el otro gran aspirante a la presidencia, Florencio Randazzo. También suspendió su viaje el jefe de Gabinete, Jorge Capitanich. Agustín Rossi hizo un acto en La Matanza. Sergio Urribarri que estaba en Mendoza, desapareció de los lugares que solía frecuentar. Aníbal Fernández y Julio Domínguez apagaron los teléfonos y el camporista Wado de Pedro partió imprevistamente a Santa Cruz, para un acto que se realizó en La Meca del kirchnerismo.

Poca variedad. La "unidad" no fue posible. La organización se esforzó por colocar en un corralito a los fotógrafos, de manera de que la única foto posible fuera de toda la dirigencia de espaldas a la convocatoria de público. "La foto del triunfo". Pero resultó ser que en la mesa no había ningún otro aspirante presidencial, además de Scioli, salvo la muy simbólica presencia del ex canciller Jorge Taiana que ha manifestado que es precandidato, pero debe recordarlo a cada rato.

Puja local. El público si fue un aporte de diversos sectores. Así se hizo notar La Cámpora, a pesar que a nivel nacional decidió acompañar a Randazzo en Río Gallegos. Y quien se puso el bombo -como otrora lo hiciera Carlos Ciurca en una recordada fotografía que lo catapultó a la fama hace varios años- fue el ministro de Transporte y referente "randazzista", Diego Martínez Palau. Recientemente afiliado al PJ dijo presente y se calzó el bombo. Lo miden para ver si tiene más chances que Carlos Aranda en Capital.

Color y folclore. La presencia de choripanes, bombos y banderas dio de baja con la pretensión de algunas personas influyentes en el gabinete provincial de "quitarle peronismo" al acto para poder mostrarlo al gran público de una manera más acéptica. Era el Día de la Militancia, tuvieron que explicarle a las que reniegan de ello.

Para adentro. Hacia el interior del peronismo provincial, la reunión de San Martín fue importante, ya que logró hacer una demostración de fuerza del partido en el poder en apoyo de gobernador y vice que quedaron ungidos como las nuevas autoridades del justicialismo.

Hacia afuera. La "cumbre sciolista con invitados" no resultó ser el Encuentro Nacional del PJ como se había previsto. Las negociaciones fracasaron, a pesar de la presencia del gobernador jujeño, Eduardo Fellner, que preside e partido a nivel nacional. Ni siquiera vino José Luis Gioja.