De la Sota rompió con Massa y Scioli lo espera

El gobernador cordobés consideró que el dirigente que quiere pasar desde la intendencia de Tigre a la Casa Rosada "es un canchero". A Massa le molestó que De la Sota pretenda dirimir la candidatura presidencial con él en las PASO y sumar alternativas. Todos los frentes, oficialistas y opositores, en proceso de reciclaje.

El gobernaqdor de Córdoba, José Manuel de la Sota, rompió con el precandidato presidencial del Frente Renovador Sergio Massa. De la Sota esperaba competir con él y con Adolfo Rodríguez Saá la candidatura presidencial por el peronismo opositor, pero la relación se terminó.

Hasta hoy era un rumor y se reflejó en Mendoza en la relación entre el intendente de San Carlos, Jorge Difonso y el senador Gustavo Valls por la minería, uno de cada lado.

Pero la ruptura ya es un hecho. El diario cordobés La Voz del Interior asegura que el dirigente que quiere llegar desde el municipio de Tigre a la Casa Rosada dijo una frase terminante en un ambiente reducido, pero que no garantizó el hermetismo:  "De la Sota se creyó que era dueño del poder y manejaba todo en Córdoba. Le demostramos que no".

Massa acababa de cerrar un acuerdo político en la capital cordobesa con la exesposa del gobernador, Olga Riutort.

"Massa es un pibe canchero, simpático, agradable, que se lleva bien con todo el mundo", afirmó De la Sota, a radio Mitre, 48 horas después de la visita de Massa y como devolución de favores.

Por lo visto, la discordia reina en todos los frentes: en el oficialismo, el precandidato 

kirchnerista Florencio Randazzo, que es nada menos que el ministro de Transporte e Interior, disparó munición gruesa contra Daniel Scioli durante una entrevista con MDZ. Lo mismo suele hacer el entrerriano Sergio Urribarri, que visitará Mendoza este fin de semana.

En UNEN, su realidad atenta contra la denominación del frente político opositor no peronista: desgastaron al máximo a Julio Cobos, que arrancó con un 11 por ciento de intención de voto para presidente y ahora ni él, ni Binner, Sanz, Carrió o Solanas pasan de un dígito en la consideración del electorado. A coro, ayer Nito Artaza, radical, y Humberto Tumini, de Libres del Sur, pidieron que Elisa Carrió y, de paso, Ernesto Sanz, se vayan con Mauricio Macri, quien les viene "comiendo las entrañas" intendente por intendente.

Hoy, con el divorcio entre Massa y De la Sota confirmado, se suma otro punto de discordia en la política argentina. Daniel Scioli espera pescar en este río revuelto, aunque no tiene garantizada la faena.