Nancy Soderberg preside por segunda vez el Public Interest Declassification Board (PIDB), un comité asesor designado por el Congreso de Estados Unidos en el año 2000. El organismo debe garantizar el acceso a la información de archivo que estén relacionadas con la seguridad nacional.
Pero, además, la mujer es una ejecutiva con un vasto currículum político, fue asesora del senador Edward Kennedy en 1985, trabajó en Naciones Unidas, en el Congreso norteamericano y en el Consejo Nacional de Seguridad del mismo país. Fue representante de Estados Unidos en Asuntos Políticos de la ONU, presidió el organismo, durante el mandato de Bill Clinton.
Además, Soderberg tiene su propia consultora: "Soderberg Global Solutions", pero la actividad que desarrolla y molesta a la Presidenta es la del lobby, la mujer es la titular del American Task Force (ATFA), en donde se dedica a llevar a cabo "una campaña difamatoria e injuriosa contra la República Argentina y su Presidenta".
La acusación es parte de la carta que le envió la mandataria argentina a su par estadounidense para que revea la desginación de Soderberg.
Sodergerg no está sóla al frente de ATFA, junto con Robert Shapiro hicieron carrera vinculándoce al Partido Demócrata (en EEUU), pero hoy trabajan con patrocinadores del Partido Republicano, como Paul Singer -fundador de Elliot Management- y fueron asistidos por organizaciones en las que participa el Tea Party, para boicotear la gestión de la Argentina ante el Banco Munidal y el Banco Interamericano de desarrollo.
El argumento de la funcionaria fue: "estamos aquí para sacar los hechos a la luz", mientras su intervención complicó las gestiones nacionales para destrabar el conflicto que hizo que el país entrara en "default".