Hebe de Bonafini suele tener duros discursos en contra de los opositores. Esta vez, los tildó de "enemigos" que la "ensucian" todo el tiempo. Las palabras vinieron en respuesta a la postura que legisladores de la oposición tomaron frente a la estatización de la Universidad de las Madres, que ayer se convirtió en ley.
Casi todos los bloques de diputados de la oposición rechazaron ayer la estatización del Instituto Universitario Nacional de Derechos Humanos Madres de Plaza de Mayo, que dependerá del Ministerio de Justicia. La norma se aprobó por 132 votos a favor y 87 en contra. Los legisladores que se abstuvieron fueron Alcira Argumedo (Proyecto Sur); Facundo Moyano, cercano de Sergio Massa, y los tres integrantes del bloque de Claudio Lozano (Unidad Popular). Martín Insaurralde, todavía del Frente para la Victoria, se retiró a la hora de votar.
Los opositores fundaron las críticas en las sospechas de corrupción que hay sobre la Fundación Madres de Plaza de Mayo y sobre su ex apoderado, Sergio Schoklender. Varios legisladores sostuvieron que la estatización es una maniobra del Gobierno nacional para encubrir el caso por el supuesto desvío de fondos públicos, por parte del organismo, en el proyecto Sueños Compartidos, que tenía como fin la construcción de viviendas populares. Además los diputados cuestionaron que el Estado se hiciera cargo de 200 millones de pesos, deuda estimada que tendría la casa de estudios.
"Con la universidad no va ninguna carga. Lo único que van a pagar es los sueldos, como en cualquier universidad. En este tiempo algunos profesores se fueron, pero la mayoría nos entendió. Hay profesores que hacía dos años que no cobraban e igual estaban con nosotros", dijo Hebe en radio América y disparó duro contra quienes la critican: "No voy a dejar nada que ensucie a mis hijos. Estamos pagando por nuestros hijos, no por los que nos critican. Porque algunos pelotudos que no averiguan nada nos dijeron terroristas y ahora nos dicen chorras".
La titular de Madres de Plaza de Mayo dijo que que el organismo está saldando las cuantiosas deudas que Schoklender dejó. "Hemos pagado más de 300 millones de pesos ya", indicó.
Por último, se refirió a los opositores con duras palabras: "Para mí son enemigos, no opositores. Del enemigo yo no quiero hablar. Quiero hablar de la oposición real, no del enemigo que me ensucia todo el tiempo"