La presidenta Cristina Fernández de Kirchner anunció ayer una batería de medidas que buscarán paliar los efectos de la crisis económica. Una vez más, la jefa del Estado apuntó contra los medios y el arco político opositor. Sin embargo, en las redes sociales todo circuló en torno al escote y la vestimenta de la mandataria.
Cristina aseguró que, a partir del mes de enero próximo, se construirán 500 salitas de 4 años en todo el país, que serán construidas por cooperativistas. Además, negó que haya crecido el empleo informal, como había difundido la Organización Internacional del Trabajo (OIT). "Es un disparate total. Estamos cansados de ver cifras que nadie nos explica de dónde salen. El objetivo es muy claro: asustar para ajustar", dijo la Presidenta desde un acto en Tecnópolis.
La jefa del Estado apuntó los cañones contra la oposición y los medios, a los que acusó de generar temor como estrategia política: "Nos asustaron a los argentinos durante demasiado tiempo. Y los argentinos necesitan dirigentes que los sigan llevando por el camino de la construcción y no de la destrucción o crítica por la crítica en sí misma".
Lo curioso es que en las redes sociales el foco fue puesto sobre el atuendo de la primera mandataria. Ayer, lucía una remera color rosa pálido, que resaltaba su escote. Algunos sugirieron que la jefa del Estado habría pasado por las manos de un cirujano plástico que le habría agrandado la delantera.
El cinturón de CFK también fue materia de discusión. Es que el accesorio tenía la clásica hebilla con forma de H de la firma francesaHermès, que suele estar bañada en oro y cuesta unos cuantos cientos de dólares.