Se aproxima otro debate minero en la Cámara de Senadores y la gran duda es si la senadora Silvia Calvi (PJ) participará o volverá a ausentarse como ayer.
Se trata de la legisladora que presidiendo el primer debate por los proyectos mineros Hierro Indio y Cerro Amarillo, disparó: “Déjennos contaminar un poquito”.
Después del desafortunado traspié, intentó aclarar lo que había querido decir; pero, de inmediato, debió dar un paso al costado.
De hecho, este miércoles, en una nueva sesión en la Cámara de Senadores donde se analizaron los proyectos Hierro Indio y Cerro Amarillo, la senadora no estuvo presente y, en su lugar, fue nombrada Ana Sevilla, actual presidenta de la Comisión de Ambiente de la Cámara Alta.
Hoy MDZ se propuso ubicarla en la Legislatura para conocer cómo va a seguir trabajando después de su complicada actuación y si, concretamente, va a seguir participando de los debates mineros que, en este caso, atañen a su departamento.
Algunas voces de la Casa de las Leyes comentaron que “si bien es de Malargüe y tiene su oficina allá, siempre la he visto por acá; cosa que no ha pasado esta semana”.
Mediante comunicación telefónica con este medio, Calvi volvió a disculparse, aclaró que está muy tranquila y que se encuentra trabajando en su territorio.
“Está todo bien y, respecto de lo que pasó, cumplí el ciclo con la prensa”, dijo en el primer minuto de contacto telefónico con MDZ. Se apresuró a aclarar que “no es que esté desentendida de los temas; de hecho, estuve en todas las sesiones”.
Explicó que los días lunes, martes y miércoles se encuentra en la Ciudad y se la puede ubicar en su despacho en la Legislatura, en tanto el resto de los días trabaja en su territorio, en Malargüe. "Controlen mi diario de asistencia", sugirió en respuesta a por qué no se encontraba en la Legislatura.
Esquivó dar detalles sobre su ausencia en el debate minero de ayer y apuntó: “Estoy en el debate minero desde siempre. Voy a seguir trabajando denodadamente y no sólo haciendo presencia. No me voy a despegar de los temas que preocupan a la gente”.
Insistió: “He participado en todo el proceso y quizá otro error mío fue no haber comunicado todo lo que he venido trabajando en esto”.
A propósito, al consultarle si lamenta tener que haber dejado de presidir la discusión por sendos proyectos mineros, contestó: “Está bien” y destacó que la decisión de no seguir al frente “fue consensuada, en conjunto, y la respeto”.
Más allá de las críticas que recibió por su desempeño, se defendió: “Tengo la conciencia muy tranquila; hace más de diez años que vengo trabajando en estos temas. No he perdido la tranquilidad tengo pasión por lo que hago”.
Contó, asimismo, que está trabajando en dos proyectos puntuales y sin ofrecer demasiados detalles dijo que uno tiene que ver con “lo educacional”.
Por último, pasó en limpio nuevamente lo que quiso decir aquel 9 de octubre: “Tenemos una gran oportunidad, y no solo Malargüe sino la provincia en general, en cuanto a reactivación de la mano de obra y desarrollo sustentable con cada uno de los proyectos mineros”, refiriéndose a Cerro Amarillo y Hierro Indio, y finalizó: “Malargüe sí quiere y está preparado para la minería”.