La importación de alimentos, una medida con historia

Durante su gobierno, Alfonsín intentó aplicar una medida similar con los pollos conocida como "Polos de Mazzorín". Hoy la polémica por los tomates de Brasil reaviva el debate.

Foto: Secciones.cienradios.com.ar
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El anuncio del Gobierno sobre la decisión de importar tomates de Brasil para abastecer la demanda y moderar los precios no es una innovación en la política argentina, pues durante la presidencia del radical Raúl Alfonsín ocurrió un hecho similar, pero con los pollos.

La historia, conocida como los "Pollos de Mazzorín", nació  debido a un conflicto entre el Gobierno, los productores y las grandes multinacionales del sector, que querían mantener los precios elevados. 

A raíz de que la inflación no daba respiro, el entonces secretario de Comercio Interior, Ricardo Mazzorín, tomó la decisión de importar 38 mil toneladas de pollo de Hungría para frenar la suba de los precios.

Mazzorín depositó los pollos en frigoríficos alquilados, pero  alrededor del 20 por ciento no se vendió y se puso en mal estado, por lo que los rumores de que el Gobierno vendía "pollos podridos" no tardaron en llegar.

Una comisión de la Cámara de Diputados comenzó una  investigación y se abrieron varias causas dentro de las que incluían los delitos de malversación de caudales públicos y pago inadecuado de las cámaras frigoríficas, pero no tuvieron grandes  consecuencias y en 1995 Mazzorín fue sobreseído.