A pesar de que Cristina Kirchner dispuso su alejamiento del Gobierno hace casi dos meses, el ex secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, no termina de imponer su poder. El funcionario más polémico del kirchnerismo continúa controlando y manipulando desde las sombras el funcionamiento del Indec, el cual está intervenido desde el año 2008.
Además, Moreno estaría asesorando a quien fue designado como su sucesor en Comercio Interior, Augusto Costa, y todavía sigue manteniendo una lucha de poder con el influyente ministro de Economía, Axel Kicillof por el control del organismo de estadísticas.
Según publicó el diario porteño La Nación, Moreno sigue supervisando todas las actividades del Indec desde una nueva oficina ubicada a pocas cuadras del organismo y que llama constantemente por teléfono a sus operadores que aún se encuentran en la estructura del Gobierno. También se sostiene que Moreno no quiere saber nada con viajar a Italia, donde lo espera el puesto de agregado económico de la Embajada argentina en ese país.
Con respecto al enfrentamiento que mantiene con Kicillof, hasta ahora el flamante ministro no pudo hacer pie en el Indec y tampoco ha logrado nombrar a colaboradores en el organismo, por lo cual continúan al frente del mismo las autoridades impuestas por Moreno: la directora Ana María Edwin y el director técnico Norberto Itzcovich, ambos laderos del ex secretario.
También continúan en sus cargos Rubén Zampino, Damián Comas y José Luis Blanco, por solo nombrar a los más influyentes y que cuentan con peso real en el Indec. Todos forman parte del poderoso sindicato de Unión Personal Civil de la Nación (UPCN), de Andrés Rodríguez, el cual mantiene una feroz interna con la línea ATE Indec, la cual ha venido denunciando constantemente las manipulaciones en el organismo. También se rumorea que Beatriz Paglieri, estrecha colaboradora de Moreno, ronda cada tanto en el ente nacional.
Otros operadores de Moreno en el Indec son Fernando Scigliano, Aníbal Neveleff, Hernán Brahim, Rafael Figueredo, Bárbara Arispe, Gladys Carolina Matías, María Julia Cartolano, entre otros.
Entonces, ¿por qué Kicillof no ha podido imponer su mando en el Indec, organismo cuya órbita está bajo su cartera? Simplemente porque Cristina Kirchner sigue avalando la actual conducción morenista del organismo.
Sin embargo, esta persistencia del ex funcionario podría poner en jaque el acuerdo que el Gobierno busca lograr con el Fondo Monetario Internacional (FMI) por un nuevo Índice de Precios al Consumidor (IPC). De hecho, el mes que viene Argentina deberá dar a conocer el nuevo IPC Nacional y Urbano (IPC - NU), el cual será evaluado en marzo por el FMI y posteriormente dirá si es el adecuado.
Esta aprobación es muy importante para la administración kirchnerista, ya que supondrá el reconocimiento internacional a sus mediciones de la inflación y permitiría gestionar nuevos financiamientos en el mercado internacional a tasas relativamente más bajas con el fin de engordarse de divisas y afrontar pagos de deudas.
Pero el Indec no es la única espada de batalla de Moreno. Se dice que mantiene una estrecha comunicación con su sucesor, Augusto Costa, con quien además comparte una gran amistad. Incluso, la nueva lista de 200 productos con precios congelados acordada recientemente con los supermercados fue confeccionada en gran parte por el ex funcionario.