El gobierno nacional teme una nueva escalada de precios luego de la devaluación abrupta de jueves y viernes y tras los anuncios de liberación del cepo, aunque sea parcial y con autorización previa de la AFIP y clave fiscal. El fin de semana se notaron remarcaciones y los supermercadistas, como hizo Alfredo Coto en Mendoza, comenzaron a advertir que los proveedores venían con listas de precios de un 15 % de recargo. Así es que la presión vendrá ahora en los precios incluso de insumos industrales. En eso trabajaron ayer el equipo económico conducido por Axel Kicillof y el jefe de gabinete Jorge Capitanich, mientras la presidenta ya pasaba su incomprensible fin de semana adelantado en Cuba.
El fin de semana no pudo menguar el ritmo de trabajo en las diversas áreas del Gobierno, principalmente entre los involucrados en los anuncios de flexibilización del cepo al dólar y entre quienes están encargados de controlar el funcionamiento del acuerdo de precios anunciado en los últimos días. El sábado al mediodía, en el despacho del Jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, estuvieron reunidos el viceministro de Economía, Emmanuel Alvarez Agis, la ministra de Industria, Débora Giorgi, y el Secretario de Comercio Interior, Augusto Costa, de acuerdo a un informe de Ambito Financiero hoy domingo.
Uno de los puntos centrales que abordaron los funcionarios, según confiaron las fuentes, fue cómo evitar que la devaluación, que se aceleró en los últimos días, impacte en los costos y por ende, en los precios de los productos de diversas industrias.
Ya el día jueves habían sorprendido varias cadenas de retail retocando precios de electrodomésticos, mientras que en casas de computación mayoristas y minoristas se vivió un panorama similar: en los últimos dos días prácticamente no realizaron operaciones al justificar que no tenían un valor de referencia del dólar. Ni precios hubo, lo que se reflejó en Mendoza.
El sábado por la tarde, Capitanich anunció a través de Twitter que extenderían el monitoreo a los insumos industriales y advirtió que el Gobierno "actuará con todo el rigor de la ley" en caso de detectar abusos por parte de los formadores de precios.
Entre los nuevos controles figuran "el acero, aluminio, plásticos, etc. que marcan referencia de precios en la cadena de valor" por el impacto que significaría un alza de los precios, y subrayó que "los electrodomésticos, automotores, artículos electrónicos y otros bienes con alto componente importado e insumos de uso difundido estarán sujeto a monitoreo permanente por parte de la Secretaría de Comercio para garantizar abastecimiento a precios razonables y justificados".
Además, recordó que el programa "Precios cuidados" continúa y se extiende a todo el país "a partir del compromiso de proveedores y supermercados para garantizar la previsibilidad, transparencia y estabilidad de los precios".
Desde que desembarcó en la Jefatura de Gabinente Capitanich se mostró obsesionado por monitorear las cadenas de valor de las empresas y mantiene al menos una decena de reuniones semanales con diferentes sectores, de los cuales participa habitualmente Giorgi. Aunque hasta ahora los controles de precios han sido un fracaso.
Según se supo el Gobierno maneja entre sus planes una cotización del dólar que oscile entre los $ 7.50 y los $ 8 ya que entiende que una escalada por encima de ese valor puede generar inflación. Pero el dólar para atesoramiento no bajaría de esa cotización oficial más el 20 %, como el dólar-tarjeta o el dólar para viajar.
La urgencia por atacar posibles "avivadas", como definieron fuentes gubernamentales, por parte de los formadores de precios hizo que la ministra de Industria optase por permanecer en Buenos Aires el fin de semana y viajar a Cuba hoy, donde acompañará a Cristina de Kirchner a la cumbre de la CELAC, en lugar de partir el viernes por la noche junto a la mandataria.
En el equipo económico también siguen de cerca el monitoreo. Sobre las espaldas de Costa recae gran parte de la responsabilidad sobre si esta vez el Gobierno logra torcer el brazo a la inflación y bajar las expectativas inflacionarias. El programa "Precios Cuidados" es la piedra fundamental en la batalla contra la escalada de precios.
Los funcionarios que participaron de la reunión de este sábado en Casa Rosada ya habían dado señales y advertencias respecto a posibles modificaciones en los valores de venta. Giorgi había fustigado contra "el ataque especulativo al que somos sometidos por los que quieren que el valor de cambio llegue a $ 11, $12 o $ 13" y tildó de "industricidio" esa posibilidad.
Asimismo, destacó que la moneda estadounidense se ubique en torno a los $ 8: "Se estableció un nivel de tipo de cambio excelentísimo para nuestra industria. Da oportunidad de dinamizar nuestros productos y beneficia a las economías regionales" dijo.
Por su parte, Costa había adelantado que desde Nación no se permitirá que "aparezcan conductas irracionales en materia de precios", y había advertido que el seguimiento de los productos es una política "que no tiene vuelta atrás".
Puertas adentro, una de las preocupaciones centrales es morigerar el impacto de la devaluación del tipo de cambio, al que quieren sostener, con pequeñas fluctuaciones, en alrededor de 8 pesos. Y la intención ahora es avanzar en una vigilancia detallada de los distintos eslabones de la cadena de valor y aplicar sanciones para los que "especulen" con aumentos.
Ayer, generó sorpresa y malestar en el oficialismo la advertencia de Alfredo Coto, dueño de una de las más importantes cadenas de hipermercados, al decir que la crecida del dólar "hará oscilar costos". Lo dijo en Mendoza.
Sin mencionarlo, el jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, ensayó una réplica y buscó enviar una señal al resto de los empresarios: ratificó la vigencia sin modificaciones del plan Precios Cuidados, amplió la supervisión a insumos industriales y sostuvo que actuará "con todo el rigor de la ley" en casos de abusos.
El funcionario dejó sentada la postura oficial con siete mensajes en su cuenta de Twitter. A un día de la entrada en vigor de la flexibilización del cepo el equipo económico trabajó en pleno con signos de agotamiento después de una semana frenética.
EL LUNES CLAVE
La tarea más pesada es terminar la reglamentación de la norma y el sistema informático que ejecutará la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP), a cargo de Ricardo Echegaray. Sin aparición pública ayer, el ministro de Economía, Axel Kicillof, estaría hoy en el ciclo de TV oficialista 6,7,8.
Con Cristina Kirchner de viaje oficial en Cuba, los funcionarios aguardan con inquietud la prueba de fuego de mañana, cuando vuelvan a operar los mercados. Si bien no dan pistas concretas, dejaron entrever que hay más medidas previstas y generan un clima de expectativa, luego del volantazo que implicó el anuncio de anteayer.
Como un dique para contener subas, el Gobierno apura la puesta en marcha del acuerdo de precios en el interior, en una versión acotada a 89 productos.
El jueves pasado hubo una reunión del secretario de Comercio, Augusto Costa, con los ministros de Economía provinciales. Paralelamente, el jefe de Gabinete seguirá con sus encuentros con referentes de las cadenas de valor y, según pudo saber LA NACION, mañana es el turno de los sectores apícolas y arroceros.
Costa estará, además, a cargo de supervisar el costo de electrodomésticos, artículos electrónicos, automotores y otros bienes con alto componente importado. También están en la mira los insumos de uso difundido, como acero, aluminio y plástico, que son clave porque marcan referencia en la estructura de precios. Según adelantó Capitanich, habrá un "monitoreo permanente" para garantizar abastecimiento y "precios razonables". No explicaron cómo abordarán ese control, mucho más ambicioso que el plan actual, que, aún así, no logró arrancar en todo el país.
El Gobierno vuelve a dirigir su lupa hacia los grandes jugadores y las posiciones dominantes. En esa línea, hace diez días el jefe de Gabinete citó como ejemplo a corregir a la siderúrgica Acindar, a la que le adjudicó una "variación de precios en dólares" al comparar con el mercado internacional. Para esos casos, la idea del ministro coordinador es empoderar al Tribunal de Defensa de la Competencia, bajo la órbita de la Secretaría de Comercio.
Tras la devaluación, duro control de precios
Capitanich anunció que extenderían el monitoreo de precios a los insumos industriales y advirtió que el Gobierno "actuará con todo el rigor de la ley" en caso de detectar abusos por parte de los formadores de precios.