El kirchnerismo, sin quórum propio en Diputados

Además de los propios, el kirchnerismo contaba con el apoyo de ciertos legisladores aliados. Pero la fuga por goteo que sufrió el bloque oficialista lo dejó sin el número necesario para tratar temas sin consensuar.

Además de los propios, el kirchnerismo contaba con el apoyo de ciertos legisladores aliados. Pero la fuga por goteo que sufrió el bloque oficialista lo dejó, tres meses antes del recambio de la Cámara, sin el número necesario para tratar temas sin consensuar.

Ya sea por alejamientos producidos en las últimas semanas, el bloque que conduce Juliana Di Tullio perdió el quórum propio.

Según detalla La Nación, el último en pegar el portazo fue el fueguino Rubén Sciutto. Abandonó la bancada kirchnerista esta semana con críticas a la Casa Rosada y anunció su pase al espacio que responde al intendente de Tigre, Sergio Massa.

La partida del fueguino se sumó al alejamiento del santafecino Oscar Martínez, producido antes de las elecciones primarias, por un enfrentamiento con el entonces jefe de bloque kirchnerista, el también santafecino Agustín Rossi.

Con esas dos pérdidas y el distanciamiento de José Brillo, del Movimiento Popular Neuquino, el kirchnerismo y sus aliados incondicionales suman un total de 127 diputados, dos menos que los necesarios para conseguir el quórum.

La situación podría agravarse si los cinco diputados que responden al gobernador de Misiones, Maurice Closs, formalizan su alejamiento del bloque del Frente para la Victoria y crean una bancada propia.

El nuevo esquema pasó inadvertido en la última sesión, en la que se aprobó un proyecto para crear impuestos que compensen la reducción del Impuesto a las Ganancias, dado que la iniciativa contó con el respaldo de un sector de la oposición.

Un cuadro similar podría darse esta semana, con la votación para la reapertura del canje de la deuda.

Hasta el 10 de diciembre, el kirchnerismo tiene en agenda el tratamiento de proyectos cruciales para las cuentas fiscales: el presupuesto 2014 y las prórrogas de la ley de emergencia económica y del impuesto al cheque. Menos de dos años más tarde, la situación cambió por completo.