Cristina defendió el acuerdo con Irán

Dijo que "pasó un tiempo prudencial" para que los iraníes respondan sobre el memorandum. También se refirió al conflicto de Estados Unidos con Siria, de Malvinas, de la causa AMIA y la dictadura militar de 1976.

Foto: telam
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La presidenta argentina Cristina Fernández de Kirchner brindó su discurso en la  la 68° Asamblea General de las Naciones Unidas. Y tocó varios puntos: defendió el acuerdo firmado con Irán para esclarecer el atentado a la AMIA, pidió al Reino Unido que responda a las resoluciones del organismo, hizo una crítica del Consejo de Seguridad, se refirió a la situación en Siria y criticó a los "fondos buitres".

La mandataria le pidió al nuevo gobierno de Irán que diga si "se va a aprobar" el memorándum de entendimiento con Argentina por el caso AMIA.

"Esperamos que nos digan si se ha aprobado el acuerda (con Argentina), cuándo se va a aprobar, si se va a aprobar y si pudiéramos tener una fecha para que el juez pueda ir a Teherán", sostuvo la mandataria.

A la vez, dijo que en el país se aprobó el acuerdo "hace diez meses", para que la justicia argentina pueda tomar declaración a los 5 iraníes acusados por el atentado a la AMIA ocurrido en 1994.

La presidenta Cristina Fernández de Kirchner subrayó esta noche la oposición de la Argentina a una intervención armada en Siria, y aseguró que "la paz y la seguridad no son conceptos militares, son conceptos políticos".

Al pronunciar su discurso en la 68ª Asamblea General de la ONU en Nueva York, Cristina celebró que se haya arribado a un acuerdo en el seno del organismo sobre el conflicto en Siria y remarcó que la Argentina es" muy respetuosa del derecho internacional" y es "firmante del Tratado de no proliferación nuclear". La presidenta Cristina Fernández de Kirchner manifestó hoy su solidaridad con Kenia y Pakistán por los recientes atentados en esos países, al sostener que Argentina no condena estos hechos por "una cuestión protocolar".

La mandataria comenzó su discurso expresando su "solidaridad" con las víctimas del atentado en Kenia y recordando los ataques terroristas que "en dos oportunidades sufrió la Argentina".

Afirmó esta noche que "no hay guerras justas", y advirtió que "sólo la paz es justa", al hablar ante la 68ª Asamblea de Naciones Unidas en Nueva York.



Además, la Presidenta recordó los bombardeos atómicos a Hiroshima y Nagasaki, la guerra en Vietnam y las "consecuencias" del uso de esas armas y expresó: "Cuánta irracionalidad, cuánta injusticia".

La mandataria indicó que el Consejo de Seguridad de la ONU es un "instrumento que funcionó desde 1945 y que hoy se ha demostrado antifuncional y obsoleto, no solamente por el tema Siria, sino también ante la paz y la seguridad en el mundo". Y remarcó que remarcó que es un planteo que la Argentina hizo el 6 de agosto, momento en que asumió la presidencia de ese instrumento, al explicar que "su lógica databa de la Guerra Fría" y del "temor al holocausto nuclear" de esos años.

Cuestionó "el doble estándar" de algunos países, y en ese marco señaló tras recordar las dictaduras de Argentina y Chile en los 70 que "nos hubiera gustado escuchar la condena a los dictadores en aquella época". 

También catalogó como otro caso de doble estándar el del Reino Unido, que "militariza el Atántico Sur y envía submarinos nucleares".

Junto a la Presidenta estaban en la cumbre de presidentes el canciller Héctor Timerman y el secretario de Legal y Técnica, Carlos Zanini.

Criticó el derecho del veto

“El derecho de veto se transforma en un obstáculo para resolver un conflicto”, al cuestionar el funcionamiento del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas. La jefa de Estado reiteró su pedido de que se adopte “la metodología que tenemos en los organismos americanos como la UNASUR, donde el acuerdo se logra por consenso y no hay derecho a veto”.

De esta manera, Cristina abrió esta noche su discurso en la 68º Asamblea General de la ONU que sesiona en Nueva York.

Contra los fondos buitre En la Cumbre de la ONU, la presidenta Cristina Kirchner aseguró hoy que la Argentina "es una víctima serial de las leyes no escritas de las calificadoras y de los fondos buitre" y advirtió que el país no tiene "por qué pagar la fiesta de los lobbistas".

"Los millones de argentinos que recuperaron el trabajo, los cientificos que regresaron al país tampoco tienen por qué pagar la fiesta de los lobbistas, que aquí pagan campañas políticas, para hacer tambalear el sistema financiero internacional", planteó la mandataria. De esta manera la jefa de Estado respondió una frase del exsecretario del Tesoro de Estados Unidos Paul O´Neill, cuando en 2001 -poco antes del default y el estallido social argentino-, sostuvo que los plomeros norteamericanos no tenían por qué pagar la fiesta de los argentinos.

Reiteró además que desde 2005 el país "ha pagado en término y rigurosamente cada uno de los vencimientos de deuda", luego de que en la jornada anterior anticipara que su Gobierno va a pagarle a los acreedores que no ingresaron al canje de deuda más allá del fallo de la Corte Suprema estadounidense que la semana próxima debe comunicar si acepta el caso.

"Somos víctimas seriales de los lobbistas, de los fondos buitre, de quienes compran bonos a escaso precio y esa es la historia de la Argentina pero puede ser la historia de cualquier otro país en poco tiempo", remarcó.

"No estamos pidiendo nada, estamos pidiendo que nos dejen pagar. Resulta casi absurdo que no nos dejen pagar en un mundo que se cae, en una Europa devastada. A menos que nos quieran castigar", destacó.

Se quejó además de que "en 2008 los fondos buitre compraron bonos por 40 millones de dólares y hoy pretenden cobrar entre 1.300 y 1.700 millones de dólares con el aval de un juez", por lo que señaló que "este no es un problema de la Argentina, es un problema del mundo". Al respecto, agradeció a Francia y a la ex titular del FMI, Anne Krueger por haberse presentado ante los tribunales de Nueva York a favor de la Argentina.

"Donde vamos a encontrar empresarios dedicados a invertir si alguien compra bonos por 40 millones de dólares y por una sentencia judicial puede cobrar 1.700 millones", se preguntó. Y al defender las políticas económicas de su gestión, señaló que "está claro que la crisis económica que comenzó aquí (por Nueva York) en 2008, con la caída de Lehman Brothers, y hoy en el mundo vemos millones de desocupados, una situación similar vivía la Argentina en el 2001".

Cristina también pidió responsabilidad a los gobernantes de los países centrales, al subrayar que "los errores -que cometen- se pagan con vidas humanas en guerras y también con vidas humanas si son en economía, en desocupación, pobreza, en inseguridad, en mano de obra barata para el narcotráfico".

Consideró incluso que el dinero negro proveniente de la venta de drogas en el mundo se lava especialmente "en los países centrales". Por último, consideró que a la Argentina los grandes intereses financieros no le perdonan que "pudo salir del pozo, pudo generar empleo", educación y recomponer su sistema de salud "sin las recetas" de ajuste del Fondo Monetario Internacional (FMI).