Cristina refuerza su seguridad personal

Cristina Kirchner decidió ordenar que parte de los gendarmes que se enviarán a Buenos Aires estén disponibles para su custodia personal. Esto ocurre días después de que Luis D'Elia denunciara un plan para destituir a la mandataria.

Foto: Presidencia
Foto: Presidencia

Cristina Kirchner denota preocupación en estas horas por su seguridad personal. Ocurre luego de que circularan versiones por parte de dirigentes kirchneristas sobre un presunto golpe destituyente en ciernes, el cual sería promovido por un grupo de empresarios y políticos reacios al gobierno.

Por ello, la presidenta ordenó que entre 120 y 200 gendarmes, movilizados en el marco del reforzamiento del plan de seguridad "Centinela", estén "a la orden" ante la posibilidad de un rápido operativo en la Casa Rosada.

Los gendarmes "a la orden" para una "defensa inmediata" de la Presidencia aguardan en unidades navales de la Armada, según consignan hoy medios nacionales. Los efectivos están localizados en el Apostadero Naval Buenos Aires, que se levanta al lado de Migraciones.

No parece casual lo sucedido días atrás, cuando el ultrakirchnerista líder social Luis D'Elia aventuró la supuesta conspiración. En diálogo con el portal Infobae, el piquetero señaló que está en preparación un movimiento a partir de un presunto "círculo rojo" -el mismo que Mauricio Macri dijo que lo "asesoraba"-  con el fin de terminar con el mandato de Cristina Kirchner el próximo 8 de noviembre.

Según el dirigente ultrakirchnerista, un grupo de empresarios encabezados por Paolo Rocca, Héctor Magnetto y Jorge Brito, junto a políticos como Enrique Nosiglia y sindicalistas como Luis Barrionuevo intentarán que la oposición tome control de las cámaras de diputados y senadores, aprovechando la probable derrota del oficialismo el 27 de octubre.

Tras hacerse con los cargos, impulsarían un juicio político contra la Presidenta, al igual que Fernando Lugo, en Paraguay.

"Me hago cargo de lo que digo. Ese es el núcleo duro que está trabajando para destituirla, bajo el argumento de que está loca y es una ladrona", señaló.

De acuerdo al matutino, la movilización de los 120 y 200 miembros de la policía militarizada, que están guarnecidos a unas pocas cuadras de la Casa de Gobierno, fue organizado por el jefe del Ejército, general César Milani, quien solicitó la ayuda del contraalmirante Álvaro Gonzalez Lonzieme, subjefe de la Armada.