Sergio Tomás Massa plantó su "semilla" del Frente Renovador un domingo soleado en el que respondió más preguntas a los periodistas que Néstor y Cristina Kirchner en diez años en el poder. Poderoso justamente terminó sintiéndose a la una de la mañana, con una tendencia irreversible sobre Insaurralde en los televisores, y por eso volvió al escenario a bailar con su esposa Malena Galmarini y el cumbiero local Pablo Lescano.
Según informó www.perfil.com, Cuando sólo se había escrutado el 20% de las urnas en la provincia de Buenos Aires, Massa confió en los resultados de sus fiscales y saltó al escenario como ganador. Habló diez minutos por "cadena nacional" y agradeció la confianza de los votantes. A un costado lo adoraban un equipo con tanto pasado en el kirchnerismo como él: el exjefe de Gabinete Alberto Fernández, Felipe Solá (cuarto en la lista de candidatos), el extitular del BCRA Martín Redrado, los exministros K de Economía Roberto Lavagna y Miguel Peirano y el exsecretario de Seguridad de Menem y Duhalde, Miguel Angel Toma. El humorista Fabian Gianola llegó muy temprano, pero solo salio del VIP para aplaudir al nuevo "jefe".
Su cintura oratoria hizo que nunca mencionara directamente a Cristina Fernández o a Daniel Scioli, aunque destacó que su frente "derrotó a 70 intendentes, al aparato de la Provincia y al aparato nacional". Para insistir en su lema de campaña, reiteró que "no estamos de acuerdo con la re-reeleccionen a nivel nacional, ni tampoco a nivel provincial ni municipal. Y eso que muchos intendentes que nos apoyan han seguido por esos mecanismos. A eso también hay que ponerle límites". Massa va por todo.
En la rueda de prensa, Perfil.com le preguntó al intendente tigrense si hoy firmaría el resultado de las PASO para octubre y, además, si piensa que habrá más 'campañas sucias' desde la Casa Rosada para desprestigiarlo. La primera respuesta: "Aspiramos a construir una mayoría importante". Y la segunda: "Todos me vieron, yo dejo el alma, pongo a mi familia, todo sobre la mesa. Si alguien me quiere hacer campaña sucia, allá él".
De tanta cercanía con los medios, las preguntas sobre su pasado kirchnerista fueron y vinieron. Hasta que en un momento, Sergio Massa zanjó la cuestión: "Nadie tiene el sello en la frente". Pasadas las dos, Massa y su esposa continuaban en el VIP dando abrazos y besos a conocidos y desconocidos, muchos de ellos simples vecinos de Tigre que se acercaron, pese a que el intendente ya trascendió los quehaceres barriales.