El gobernador bonaerense, Daniel Scioli asistió con su esposa, Karina Rabolini, a la audiencia privada que le otorgó el papa Francisco.
Hasta el momento Scioli es el único gobernador del país que tuvo esta oportunidad.
Sin embargo, Scioli tuvo un trato preferencial, que lo ubica a la altura en la reunión que su Santidad le otorgó a Cristina cuando asumió su pontificado.
Francisco lo había llamado, un mes atrás, para interiorizarse de la tragedia por los inundados de La Plata y en ese momento acordaron la audiencia, que terminó de cerrar el operador papal del sciolismo, Aldo Carreras.
El ex motonauta, se quedará unos días más en Roma ya que aprovechará para realizarse un chequeo por su brazo ortopédico, informó el sitio digital ExpedientePolitico.
Hasta el momento no se conocen los tópicos específicos planteados en la audiencia.