Los sindicatos de La Fraternidad y Unión Tranviarios Automotor (UTA), enrolados en la CGT de Antonio Caló, admitieron que podrían adherir al paro nacional que convocarán la CGT de Hugo Moyano y la CTA de Pablo Micheli después de las elecciones primarias del 11 de agosto, al tiempo que tampoco descartan crear una nueva central obrera.
Los posibles movimientos que darán estos dos gremios, descontentos con la postura que mantiene la CGT que conduce Caló, la más cercana a la Casa Rosada, fueron anticipados por el titular de La Fraternidad, Omar Maturano.
"No voy a volver a la CGT de Moyano, pero sí podemos estar juntos en una acción o protesta contra (el impuesto a las) Ganancias", afirmó el líder del sindicato de maquinistas de trenes en declaraciones al matutino El Cronista.
De esta forma hizo alusión a la medida de fuerza que las CGT y CTA opositoras piensan llevar a cabo en la segunda quincena del mes próximo, una vez que se realicen las PASO, para volver a meter presión con el reclamo para que se actualicen las escalas del impuesto a las Ganancias, además de otros pedidos de la agenda sindical que aún no tuvieran respuesta del Gobierno.
Si bien aclaró que no regresará a la CGT Azopardo, Maturano planteó por primera vez la posibilidad de alejarse de la central que lidera Caló: "No sé si me voy o me quedo. Hay cinco centrales, ¿por qué no podemos hacer nosotros una sexta?", se preguntó el gremialista.
Al mismo tiempo, expresó su malestar por la falta de respaldo que tuvo semanas atrás el paro de maquinistas contra la instalación de cámaras de video en las cabinas de conducción de los trenes, que dejó a miles de usuarios sin servicio de trenes.
"Estoy con bronca porque la CGT no salió a defender la protesta cuando se quiso criminalizarla. Es una obligación de todas las centrales defender la protesta de los trabajadores", se quejóMaturano, en un claro mensaje para Caló y otros dirigentes de esa central.
Además de la falta de respaldo, el titular de La Fraternidad fue denunciado ante la Justicia por el ministro de Interior y Transporte, Florencio Randazzo, por aquella medida de fuerza.
Antes de confirmar su participación en paro de las centrales opositoras, Maturano y el titular de la UTA, Roberto Fernández, mantendrán una reunión clave con Moyano y su dirigente aliado y conductor de la UATRE, Gerónimo Venegas, este jueves en la sede porteña de la Unión Tranviarios Automotor.
A parte de la medida de fuerza, estos dirigentes también evaluarán el reciente fallo de la Corte Suprema de Justicia que otorga más derechos a los gremios de simple inscripción directa que afecta el tradicional esquema del "unicato" sindical peronista y que encendió las luces de alerta en todas las facciones de la CGT.
De hecho, el propio Caló manifestó públicamente su descontento con el pronunciamiento del máximo tribunal, mientras que los dirigentes que se reunirán en la UTA directamente creen que el Gobierno utilizará ese fallo "para debilitar al movimiento obrero".
En caso de que se concrete la partida de estos dos gremios, a los que se sumarían otros que no están contentos con la posición de la CGT de Caló, esto significará otro fuerte golpe para la central más cercana al Gobierno, que ya sufrió el alejamiento del gremio de Luz y Fuerza, mientras que las demás organizaciones del sector de los "Gordos" avisaron que no participarán de reuniones hasta que se lleven a cabo los comicios de octubre.
Incluso, en declaraciones radiales el titular del sindicato de UPCN, Andrés Rodríguez, uno de los dirigentes gremiales más próximos al kirchnerismo, reconoció que es probable que después de las elecciones "haya una recomposición" de la estructura gremial, actualmente fragmentada en tres CGT y dos CTA.