El aumento escalonado del Salario Mínimo, Vital y Móvil, que subirá a 3.600 pesos a partir de enero de 2014, se convirtió hoy en un nuevo foco de discordia entre líderes sindicales afines y críticos de la gestión oficial, mientras el Gobierno celebró el consenso alcanzado para mejorar 25,2 por ciento ese haber de referencia.
El secretario general de la CTA opositora, Pablo Micheli, calificó como "una tomadura de pelo" al incremento del sueldo básico acordado este jueves en el Ministerio de Trabajo y arremetió contra el Gobierno, al acusarlo de haber transformado al Consejo del Salario en un "club de amigos".
"Yo soy peronista y veo que este Gobierno está llevando las cosas adelante", señaló por su parte el secretario general del Sindicato de Mecánicos y Afines del Transporte Automotor (SMATA), Ricardo Pignanelli.
El sindicalista dijo que "era de esperar" que se decidiera un aumento del Salario Mínimo, que subirá de los $2.875 actuales a 3.300 a partir de agosto, para llegar a los 3.600 anunciados por la Casa Rosada en enero del año que viene, publicó la agencia Noticias Argentinas.
"Fue un cierre que colmó nuestras expectativas, llevar a 3.600 pesos es un nuevo avance que ubica a la recomposición del salario mínimo un par de puntos arriba de la inflación", sostuvo el líder de la CTA oficialista, Hugo Yasky, marcando una clara diferencia de postura con respecto a Micheli.
"El Salario Mínimo -acordado este jueves- es superior a lo que se estableció en negociaciones paritarias", acotó Pedro Wasiejko, número dos de la central obrera que encabeza Yasky.
Para Micheli, en cambio, "lo que se aprobó en el Consejo del Salario es una falta de respeto a los trabajadores".
"Ratifica lo que venimos planteado con (Hugo) Moyano: es una farsa. Han destrozado el Consejo del Salario para transformarlo en un club de amigos", se quejó.
En declaraciones a radio El Mundo, Micheli consideró que "fijar un Salario Mínimo de 3.600 pesos en una economía con una inflación preocupante e inestable, es tomarnos el pelo".
"Y todo ésto suma para juntar bronca. El Gobierno tiene una actitud discriminatoria, que acentúa el favoritismo hacia sectores que siguen a la Presidenta", enfatizó.
Tanto la CTA opositora como la CGT crítica del Gobierno, que encabeza Hugo Moyano, habían estimado antes de la reunión de este jueves en la sede de la cartera laboral que el haber mínimo en la Argentina no tendría que ser menor a los 5.180 pesos, es decir, 43,8% más que los 3.600 acordados.
Al cabo de la décima reunión consecutiva del Consejo del Salario, de la que no tomaron parte ni Moyano ni Micheli, la presidenta Cristina Kirchner y el ministro de Trabajo, Carlos Tomada, anunciaron el nuevo haber mínimo.
Este viernes, Tomada destacó el consenso alcanzado entre sindicatos y patronales para mejorar 25,2% el sueldo básico, al tiempo que cuestionó a dirigentes sindicales "de la oposición, como Hugo Moyano y Pablo Micheli, que rechazaron por "insuficiente" a la suba.
"Hablar de aumentos de salarios mínimos que son impracticables y pretender incrementos superiores a los que ellos mismos consiguen en sus propias negociaciones colectivas, es una demostración de la liviandad con la que hablan algunos dirigentes sindicales que están en la oposición", afirmó Tomada, en declaraciones a radio La Red y al canal CN23.